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Hay rincones de Catalunya donde un simple paseo por la montaña se convierte en un viaje a través de la historia de la Tierra. Concretamente, hay un lugar del Alt Urgell que sorprende por sus formaciones rocosas de tonalidades rojizas y por las amplias panorámicas sobre el Pirineo. No lo dudes, y déjate cautivar por el sorprendente rincón de Catalunya que esconde rocas de hace 260 millones de años.

Un paisaje con millones de años de historia

Es el caso del Coll de Creus, en el Parque Natural del Cadí-Moixeró. El recorrido geológico permite descubrir este paisaje de una manera sencilla. Es una ruta circular de unos 2,8 kilómetros, con un desnivel de 120 metros, que se puede completar aproximadamente en una hora. La dificultad es baja, de manera que se presenta como una buena opción para una salida tranquila en plena naturaleza.

Imagen de parte de la ruta en el Alt Urgell / Foto: El calaix de sastre del Pirineu

Uno de los principales atractivos del recorrido son las rocas rojas que caracterizan el Coll de Creus. Sus formas y tonalidades son el resultado de procesos geológicos que se remontan a hace aproximadamente 260 millones de años, durante el período Pérmico. En aquella época, el territorio que hoy ocupa Catalunya presentaba unas condiciones muy diferentes. El clima era continental y semidesértico, mientras que los relieves existentes sufrían procesos de erosión.

Los materiales arcillosos que se desprenden de aquellos relieves se fueron acumulando en las zonas más bajas. La presencia y posterior oxidación de los minerales de hierro explica la característica coloración rojiza que todavía hoy se puede observar en las rocas. El resultado es un paisaje muy singular, con poca vegetación y diferentes estratos rocosos que permiten interpretar parte de la historia geológica de la zona.

Las curiosas formas de las rocas

Otro de los puntos destacados del itinerario es el coll de l'Endurant, donde se pueden observar formaciones de conglomerado. Estas rocas están formadas por cantos rodados, entre los que destaca la presencia de cuarzo. La acción del agua y la erosión han ido transformando el relieve durante miles de años. El resultado son formas curiosas, cuevas y otras estructuras que dan personalidad al paisaje.

Imagen del mirador de la Trava / Foto: Wikiloc

El camino continúa hasta el Coll de Creus, donde las terrazas de roca roja se convierten en uno de los elementos más característicos de la ruta. A lo largo del recorrido hay diferentes puntos informativos que ayudan a entender mejor las formaciones que rodean a los excursionistas.

Vistas privilegiadas sobre el Alt Urgell

La propuesta también tiene un importante componente paisajístico. El mirador de la Trava permite ver la llanura de la Seu d'Urgell y las montañas del entorno. Si las condiciones meteorológicas son favorables, la panorámica llega hasta el pico de Salòria y la cresta fronteriza con Andorra. Así, este recorrido combina en pocos kilómetros geología, naturaleza y grandes vistas del Pirineo. Sin embargo, ofrece una escapada accesible para descubrir uno de los paisajes más singulares del Cadí-Moixeró.