Catalunya no solo es bonita como tal. Su belleza también reside en sus edificaciones, patrimonios e infraestructuras. Este es el caso del faro de Catalunya que forma parte de una ruta cultural europea única. Se trata de una visita obligada para todos aquellos amantes de la costa catalana, la cual, ya calienta motores para iniciar temporada.
Un faro que forma parte de una ruta cultural europea única
En este sentido, el faro de Torredembarra ha sido incluido, por segundo año consecutivo, en la European Route of Lighthouses. Es una ruta cultural que reúne 131 faros emblemáticos de doce países europeos. La incorporación consolida este equipamiento del Tarragonès como uno de los referentes patrimoniales del litoral mediterráneo y lo convierte en el único faro de Catalunya que forma parte de esta red internacional.
Según ha informado la Autoritat Portuària de Tarragona, la iniciativa tiene como objetivo valorar el patrimonio marítimo europeo y promover el conocimiento de las infraestructuras. Las mismas que durante siglos, han sido esenciales para la navegación. La ruta incluye faros de países como Francia, Irlanda, Inglaterra, Alemania, Estonia, Noruega, Dinamarca, Lituania, los Países Bajos y España.
En el caso de España, solo 14 faros han conseguido formar parte de este itinerario cultural. Entre ellos están los de Ajo, Cabo Mayor, Castro Urdiales y San Vicente, en Cantabria. También el de Mesa Roldán y Sabinal, en Almería, Picacho y Rompido, en Huelva, Silleiro y Monte Faro Cíes, en Pontevedra y Portopí, en las Illes Balears. Finalmente, se suman a la lista el de Santa Clara, en Guipúzcoa, el de Cabo de Palos, en Murcia, y el de Torredembarra.
Los requisitos que cumple el faro de Catalunya
Para integrarse en esta ruta, los faros deben cumplir al menos uno de los dos requisitos establecidos por la organización. Disponer de un uso cultural, como un centro de interpretación, un museo o un espacio expositivo, o bien ser accesibles al público mediante visitas regulares.
El faro de Torredembarra cumple con creces estas condiciones. Gestionado por la Autoritat Portuària de Tarragona, ofrece visitas guiadas desde hace diez años, una actividad que ha despertado un gran interés entre residentes y visitantes. Estas visitas permiten conocer la historia del faro, su funcionamiento y las espectaculares vistas sobre la costa tarraconense.
El equipamiento destaca también por sus características arquitectónicas. Con una torre de 38 metros de altura, es el faro más alto de Catalunya. Además, tiene el valor añadido de ser el último construido en toda España, ya que fue inaugurado en enero del año 2000. Su presencia en la European Route of Lighthouses refuerza el papel del faro como símbolo patrimonial y turístico de Torredembarra y del conjunto del litoral catalán.
