Convivir con un gato tiene muchas ventajas, pero también implica asumir que sus pelos pueden acabar prácticamente en todas partes. Sofás, mantas, alfombras y, sobre todo, ropa son algunos de los lugares donde más fácilmente se acumulan. Y cuando llega el momento de encender una lavadora, el problema puede empeorar. La razón es que algunos pelos quedan enganchados a los tejidos e incluso pueden acabar en el tambor o en el filtro del electrodoméstico.
El paso que hay que dar antes de poner la ropa
Por eso, hay un truco sencillo para reducir los pelos de gato en la ropa durante el lavado que se puede aplicar antes de introducir las prendas en la lavadora. La clave es retirar una buena parte previamente, en lugar de esperar a que sea el ciclo de lavado quien haga todo el trabajo.

Una de las opciones más prácticas es utilizar un rodillo quitapelos sobre las prendas que acumulan más pelo. También se puede pasar un guante de goma ligeramente húmedo por la superficie de la ropa. Y es que la fricción ayuda a agrupar los pelos y facilita que se puedan retirar antes del lavado. Este paso es especialmente útil con mantas, ropa de cama, sudaderas y otros tejidos donde los pelos quedan fuertemente adheridos. Una vez retirada la mayor parte del pelo, la ropa ya se puede introducir en la lavadora.
También es importante no llenar excesivamente el tambor. Si las prendas disponen de suficiente espacio para moverse, el agua y el detergente pueden circular mejor y arrastrar más fácilmente la suciedad y los residuos que todavía queden en los tejidos.
Más ideas para deshacerse de los pelos de gato
Otro truco consiste en pasar la ropa por la secadora antes de lavarla. Con unos minutos en un programa de aire frío o sin calor, el movimiento puede ayudar a desprender una parte de los pelos que han quedado enganchados a las fibras. Después, solo hay que retirar los residuos del filtro y poner las prendas en la lavadora.

También se puede añadir una pequeña cantidad de vinagre blanco al compartimento del suavizante, ya que puede ayudar a reducir la electricidad estática y facilitar que los pelos se liberen de los tejidos durante el lavado. Finalmente, después de lavar las prendas con más pelo, conviene revisar la goma de la puerta, el tambor y el filtro de la lavadora para eliminar los residuos que hayan podido quedar acumulados.
Otro hábito que puede ayudar es sacudir la ropa antes de tenderla o ponerla en la secadora. De esta manera, se pueden eliminar algunos de los pelos que todavía hayan quedado pegados. En cualquier caso, no existe un método que garantice eliminar absolutamente todos los pelos de gato de un lavado. La mejor estrategia es combinar diferentes pasos: retirar los pelos antes del lavado, no sobrecargar la máquina y mantener limpio el filtro.
¿Y después del lavado?
El mantenimiento de la lavadora también tiene un papel importante. Los pelos que se liberan durante los lavados pueden quedar acumulados en diferentes zonas del electrodoméstico. Por este motivo, conviene revisar y limpiar periódicamente el filtro de la lavadora, siguiendo siempre las indicaciones del fabricante.
Con un poco de prevención, una tarea tan habitual como hacer la colada puede dejar de convertirse en una batalla constante contra los pelos de los animales. Y es que, para quienes comparten casa con un gato, mantener la ropa sin pelos es casi tan importante como conseguir que el sofá sobreviva a su etapa más juguetona.