Durante años, muchas personas contrataron un plan de pensiones con una idea muy sencilla basada en ahorrar para complementar la jubilación cuando llegara el momento. Sin embargo, cada vez más trabajadores nacidos entre 1960 y 1970 están descubriendo que el momento de rescatar ese dinero puede ser casi tan importante como haberlo acumulado. Y es que una decisión tomada demasiado rápido puede traducirse en pagar bastante más a Hacienda.

El motivo es que rescatar un plan de pensiones no funciona como retirar dinero de una cuenta corriente. Fiscalmente se considera rendimiento del trabajo y se suma al resto de ingresos del año. Eso está llevando a muchas personas que se acercan a la jubilación a revisar estrategias que antes apenas se tenían en cuenta.

El detalle que más están revisando antes de cobrar el plan

Uno de los puntos que más interés genera es la forma de rescate. Cobrar todo el dinero de golpe puede parecer la opción más cómoda, pero también puede hacer subir el IRPF de manera importante. Por eso, muchos están estudiando alternativas como rescates periódicos o fórmulas mixtas que permitan repartir el impacto fiscal.

Jubilado. EP
Jubilado. EP

Otro aspecto que está ganando protagonismo es la conocida reducción del 40% aplicable en determinadas condiciones a aportaciones realizadas antes de 2007. Muchos trabajadores de estas generaciones todavía conservan parte del ahorro acumulado bajo esas reglas antiguas y están comprobando si pueden beneficiarse antes de que expire el plazo correspondiente.

La jubilación ya no se mira separada del plan de pensiones

Además del rescate, también están revisando cuándo jubilarse y cómo encaja esa decisión con el resto de ingresos previstos. Retrasar unos meses o cambiar el momento del cobro puede modificar notablemente el resultado fiscal final.

A esto se suma que el cálculo de la pensión sigue evolucionando y cada vez más personas comparan escenarios para entender cómo afectará la cuantía pública al dinero que necesitan complementar. La realidad es que muchos trabajadores están descubriendo que tener un plan de pensiones no garantiza automáticamente cobrar mejor. Así pues, cada vez más personas cercanas a la jubilación dedican tiempo no a cuánto han acumulado, sino a decidir cómo sacarlo de la forma más eficiente posible.