Cambiar de empresa a mitad de año suele interpretarse como una mejora laboral o una oportunidad profesional. Sin embargo, para miles de trabajadores en España ese cambio acaba traduciéndose en una sorpresa desagradable cuando llega la declaración de la renta. Cada campaña, Hacienda reclama cantidades inesperadas a personas que, sin saberlo, han pagado de menos en sus retenciones del IRPF tras cambiar de empleo.
La situación es mucho más común de lo que parece y no responde a errores del trabajador, sino a un desajuste automático en el sistema de retenciones. Al no recalcularse correctamente el impuesto en función del salario anual total, el resultado es que el contribuyente acaba adelantando menos dinero del que le corresponde y debe compensarlo al hacer la declaración.
Por qué Hacienda reclama dinero tras un cambio de trabajo
El problema surge porque cada empresa calcula la retención del IRPF como si el trabajador fuera a prestar servicios durante todo el año. Cuando una persona cambia de empleo, la primera empresa aplica una retención acorde a su sueldo anual estimado, y la segunda hace exactamente lo mismo, pero partiendo de cero. El resultado es que entre ambas empresas se retiene menos de lo debido, ya que ninguna tiene en cuenta el salario acumulado en el conjunto del ejercicio. Sin embargo, Hacienda sí lo hace.

De este modo, cuando llega la declaración de la renta, el sistema detecta que la retención aplicada no se corresponde con el nivel real de ingresos y reclama la diferencia. Es un escenario habitual que afecta especialmente a quienes han tenido dos pagadores en el mismo ejercicio.
Ejemplos habituales y cómo evitar el susto
Si un trabajador cobra 20.000 euros en una empresa y 15.000 euros en otra, cada pagador calcula la retención como si ese fuera el único salario anual. Sin embargo, Hacienda computa 35.000 euros de ingresos totales, lo que implica un tipo impositivo superior. La diferencia no retenida se paga después.
Esta situación también es frecuente en casos de ERTE, personas que han cobrado prestación por desempleo, quienes han tenido dos trabajos simultáneos, contratos temporales seguidos de indefinidos o cambios de jornada y salario a mitad de año. Para evitar el golpe en la declaración, los expertos recomiendan pedir a la nueva empresa un aumento voluntario de la retención, para evitar que se reclamen hasta 800 euros o más en la declaración de la renta.