Barcelona sigue siendo una de las ciudades más atractivas del sur de Europa por su oferta cultural, laboral y turística, pero ya no ocupa los primeros puestos cuando se analiza la calidad de vida real. Así lo asegura Toni, agente inmobiliario con años de experiencia en el mercado catalán, que sostiene que la capital catalana ha caído hasta la sexta posición en sus rankings.
La realidad es que Barcelona se ha encarecido hasta un punto en el que, para muchas familias, deja de compensar. Vivienda muy cara, impuestos elevados, presión turística constante y una sensación de saturación que afecta al día a día. Todo ello contrasta con una calidad de vida que, según Toni, ya no crece al mismo ritmo que los costes. De hecho, según él "No está en el top cinco".
Barcelona pierde atractivo frente a su entorno
En este contexto, varias ciudades del entorno metropolitano han ganado protagonismo. Sabadell es una de las que mejor posicionadas está. Bien conectada, con servicios sólidos, precios más equilibrados y una estructura urbana pensada para vivir. Terrassa sigue una línea similar. Ofrece una buena relación calidad-precio, con vivienda más accesible y una oferta de servicios adecuada. Una opción lógica frente a la presión económica de la capital.
Badalona, por su parte, juega con la ventaja de la playa. A ello suma precios aún razonables en comparación con Barcelona y una mejora progresiva de su entorno urbano. Para Toni, es una de las ciudades con mejor equilibrio entre coste y calidad de vida dentro del área metropolitana. Cerdanyola del Vallès también aparece en el radar de los compradores. Buena calidad de vida, servicios completos, entorno más tranquilo y precios que, sin ser bajos, siguen siendo más asumibles que en Barcelona. Es una ciudad especialmente atractiva para perfiles profesionales y familias que priorizan estabilidad.
Sant Cugat, el mejor, pero con matices
En lo más alto del ranking que maneja este agente inmobiliario se sitúa Sant Cugat del Vallès. Para Toni, es la mejor ciudad del entorno metropolitano en términos de calidad de vida. Colegios de alto nivel, excelentes conexiones, entorno natural y un ambiente residencial muy valorado. Eso sí, con una advertencia clara respecto de los precios, ya que están al alcance de todos los bolsillos.
Así pues, Barcelona ya no es automáticamente la mejor opción para vivir en Catalunya. Sigue siendo un polo cultural y económico de primer nivel, pero cuando se analiza el equilibrio entre coste y bienestar, muchas ciudades de su entorno le han tomado ventaja.
