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Elegir una fregona parece una decisión sencilla, pero utilizar el modelo equivocado puede dejar marcas, extender la suciedad o incluso deteriorar algunos suelos. No todas las superficies soportan la misma cantidad de agua ni necesitan el mismo tipo de fricción. Por eso, antes de comprar una fregona, conviene fijarse en si la vivienda tiene parquet, tarima, gres, porcelánico, mármol o suelos rugosos.

Y es que una fregona que funciona perfectamente en una cocina de baldosas puede resultar demasiado húmeda para una sala de estar con madera. También ocurre al contrario, ya que un modelo suave pensado para superficies delicadas puede no retirar bien la suciedad acumulada en una terraza o en un suelo antideslizante.

Microfibra para madera, parquet y tarima

La fregona de microfibra es una de las mejores opciones para parquet, tarima laminada y suelos de madera. Sus fibras recogen bien el polvo y permiten limpiar utilizando muy poca agua. Este punto es fundamental, porque el exceso de humedad puede filtrarse entre las juntas, hinchar las lamas o dañar el acabado.

Fregona de Mercadona

La fregona debe quedar muy bien escurrida, casi húmeda y no mojada. También conviene evitar productos agresivos, lejía o grandes cantidades de detergente. Una pasada suave suele ser suficiente si antes se ha aspirado o barrido correctamente. Este tipo de fregona también funciona bien en suelos porcelánicos lisos, especialmente cuando se busca evitar marcas o recuperar brillo sin dejar demasiada agua.

Algodón para gres y tiras resistentes para suelos rugosos

Las fregonas tradicionales de algodón absorben más líquido y resultan útiles en cocinas, baños y viviendas con suelos de gres o baldosa. Permiten trabajar con más agua y retirar manchas, aunque deben aclararse con frecuencia para no extender la suciedad.

En superficies rugosas, exteriores o baldosas antideslizantes funcionan mejor las fregonas de tiras resistentes o con fibras algo más duras. Estas llegan mejor a las irregularidades del pavimento y soportan una limpieza más intensa. Aun así, puede ser necesario combinar la fregona con un cepillo cuando la suciedad está incrustada. Para mármol, piedra natural o terrazo conviene utilizar microfibra suave y productos de pH neutro. Los limpiadores ácidos pueden atacar el material y hacer que pierda brillo.

Así pues, no existe una fregona perfecta para todas las casas. La microfibra es la opción más segura para madera y superficies delicadas; el algodón funciona bien en baldosas, y las fibras resistentes son más eficaces en suelos rugosos. Elegir correctamente ayuda a limpiar mejor y a conservar el pavimento durante más tiempo.