Sergio Ramos: “A los 23 años no bebía alcohol y mis amigos no me dejaban porque era la joya que cuidaban”

La historia de Sergio Ramos es la de una promesa cumplida. Desde muy joven, comenzó a destacar en las categorías inferiores del Sevilla, y esto le llevó a debutar con el primer equipo cuando todavía era un niño, con tan solo 18 años. Acabó siendo un pilar indispensable, y su progresión llamó la atención del Real Madrid, que lo firmó pagando su cláusula de rescisión, un fichaje que provocó la ruptura de relaciones entre ambas entidades.

El jugador nacido en Camas, y que todavía sigue en activo, aunque sin equipo, tomó la difícil decisión de dejar atrás su vida, para mudarse a la capital española, aunque el tiempo le dio la razón. Porque acabó por consagrarse como una de las grandes leyendas de la entidad de Chamartín, y marcando un gol que muchos se atreven a definir como el más importante de la historia del club, el que sirvió para forzar la prórroga en la final de la Champions League de 2014, contra el Atlético de Madrid.

Su palmarés habla por sí solo, y cuenta con cuatro Copas de Europa, dos Copas del Rey, tres Supercopas de Europa, cinco Ligas EA Sports, cuatro Mundiales de Clubes o dos Ligue 1, ya con la elástica del Paris Saint-Germain. Asimismo, también es una leyenda de la selección española, con la cual conquistó un Mundial y dos Eurocopas, siendo titular y decisivo en los tres campeonatos. Y, ahora, con 40 años, repasa todos los sacrificios que hizo durante su juventud.

Lorena Gómez René Ramos @lorenagomez
René Ramos 

“Va con la forma de educarte, culpo mucho a mi padre. Fue muy estricto. Siempre me recordaba jugadas en las que se iban de mí. Mi madre era diferente. Cuando fui creciendo, mi hermano fue igual. Él era un vinagre, se lo digo en el buen sentido. Siempre he sido responsable. Mis amigos se iban de fiesta, al cine o a esquiar y esas cosas yo no las hacía. Me decían ‘El figu’, de figura. Si yo jugaba el sábado, ese sábado por la noche podía salir, pero ellos no me dejaban beber porque era la joya que ellos cuidaban. Al año salía tres veces. Yo soy de cuando salgo, salgo. Pero hasta los 23 yo no bebía alcohol. Después me bebía alguna copa cuando se podía en fechas señaladas, pero hasta los 23 era de Malibú con piña. Si no, me bebía un Red Bull. El vino me gusta mucho actualmente”, explicaba Ramos en una conversación con Ibai Llanos.

Una implicación y un compromiso que ya no es tan habitual entre los futbolistas jóvenes, pero que permitió a Sergio cumplir todos sus sueños. Así que, sin duda alguna, valió la pena.