Las prisas, las obligaciones laborales y las tareas familiares pueden convertir los primeros momentos del día en una fuente de ansiedad. Despertarse con la sensación de que no hay suficiente tiempo para hacerlo todo puede condicionar el resto de la jornada. Por eso, los especialistas en salud mental recomiendan incorporar pequeños hábitos por la mañana que ayuden a empezar el día con menos estrés y más calma y a afrontar las responsabilidades con una actitud más positiva.
Uno de los errores más habituales que provocan más estrés
Vidhi Chudasama, psicóloga clínica especializada en la gestión del estrés, señala que uno de los errores más habituales es levantarse y empezar a correr inmediatamente. A pesar de las obligaciones cotidianas, como ir a trabajar o llevar a los niños a la escuela, considera que las primeras horas del día deberían transcurrir con tranquilidad, sin añadir presión innecesaria.
Uno de los primeros pasos para conseguirlo es dejar el teléfono móvil fuera del alcance durante los primeros minutos de la mañana. Consultar las notificaciones, los correos electrónicos o los mensajes de trabajo tan pronto como abrimos los ojos puede aumentar la sensación de urgencia antes incluso de levantarnos de la cama. Según Chudasama, esta práctica puede contribuir a mantener los niveles de estrés elevados durante la jornada. Por eso, recomienda reservar los primeros momentos del día para uno mismo y evitar que las obligaciones externas marquen el ritmo desde el primer instante.
Cinco minutos para cuidar el bienestar
El tiempo que habitualmente se dedica a mirar la pantalla se puede aprovechar para hacer actividades que favorezcan el bienestar físico y emocional. La psicóloga clínica Inayat Kaur propone incorporar prácticas como la meditación, escribir en un diario los pensamientos y las emociones o establecer los objetivos del día.
También recomienda realizar ejercicio físico suave, como yoga, estiramientos o una caminata a buen ritmo. No es necesario dedicarle mucho tiempo: cinco minutos pueden ser suficientes para empezar a incorporar una rutina de cuidado personal. La alimentación también tiene un papel importante en los hábitos matinales. En lugar de tomar un café deprisa antes de salir de casa, los especialistas proponen priorizar un desayuno completo y equilibrado.
Chudasama recuerda que el cortisol, una hormona relacionada con la respuesta al estrés, presenta habitualmente niveles elevados durante las primeras horas del día. Por eso, recomienda tomar primero un desayuno saludable y dejar el café o el té para después.
Comenzar el día con pensamientos positivos
El último paso consiste en dedicar unos instantes a recordar las mismas capacidades y reforzar la autoestima. Según Kaur, las afirmaciones positivas pueden ayudar a afrontar los retos cotidianos con una actitud más constructiva. Así, incorporar pequeños hábitos de bienestar por la mañana puede ayudar a comenzar la jornada con más serenidad, sin necesidad de hacer grandes cambios en la rutina diaria.
