Joan Laporta tiene en S’Agaró uno de sus lugares preferidos para desconectar durante el verano. Este pequeño enclave de la Costa Brava, situado entre Platja d’Aro y Sant Feliu de Guíxols, lleva décadas convertido en refugio de empresarios, artistas y personajes conocidos. El presidente del Barça forma parte de una larga lista de habituales atraídos por sus calas, su tranquilidad y una exclusividad mucho más discreta que la de otros grandes destinos del Mediterráneo.
S’Agaró empezó a adquirir fama internacional a mediados del siglo XX. Su gran emblema fue La Gavina, el histórico hotel que recibió a algunas de las mayores estrellas de Hollywood. Ava Gardner se alojó allí durante su estancia en la Costa Brava y Frank Sinatra también pasó por el establecimiento. Después llegarían figuras como Sean Connery o John Wayne, consolidando la localidad como uno de los destinos favoritos de las celebridades que buscaban tranquilidad en España.
S’Agaró conquistó a las grandes estrellas de Hollywood
La historia de La Gavina explica buena parte del atractivo de este rincón. El establecimiento abrió sus puertas en los años treinta y terminó convirtiéndose en uno de los grandes símbolos del turismo de lujo de la Costa Brava. Por sus habitaciones han pasado actores, músicos, escritores y personalidades internacionales, pero siempre manteniendo ese carácter discreto que diferencia S’Agaró de otros enclaves más masificados.
También ayuda su entorno. El famoso Camí de Ronda permite recorrer una costa de pequeñas calas, acantilados y vegetación mediterránea con el mar siempre presente. La playa de Sant Pol y la cercana Sa Conca completan un paisaje que combina arquitectura señorial, pinares y aguas transparentes, sin necesidad de abandonar un núcleo especialmente cuidado y pensado desde sus orígenes como ciudad jardín.
El lugar al que Laporta vuelve para desconectar
Laporta lleva años relacionado con S’Agaró durante sus periodos de descanso. Allí puede alejarse durante unos días de la presión constante que supone presidir el Barça y encontrarse en un ambiente mucho más relajado. No es extraño: este enclave ha atraído históricamente a personalidades precisamente por ofrecer privacidad sin renunciar a algunos de los mejores paisajes del litoral catalán.
Más de medio siglo después de aquellas visitas de Hollywood, S’Agaró conserva buena parte de su magnetismo. John Wayne, Ava Gardner o Sean Connery ayudaron a construir su leyenda internacional; actualmente siguen llegando empresarios, deportistas y rostros conocidos. Para Laporta, además, se ha convertido en ese refugio veraniego donde la Costa Brava ofrece algo difícil de encontrar durante la temporada: mar, calma y cierta distancia del ruido diario.
