Muchas personas que pierden su empleo descubren que no tienen derecho a cobrar el paro porque no han cotizado lo suficiente. Para acceder a la prestación contributiva por desempleo es necesario haber cotizado al menos 360 días, algo que no siempre ocurre en trabajos temporales o de corta duración. Sin embargo, existe una alternativa que puede ayudar a quienes se encuentran en esta situación.
Se trata del subsidio por cotización insuficiente, una ayuda gestionada por el SEPE destinada a trabajadores que han cotizado entre 90 y 359 días y se encuentran en situación legal de desempleo. En algunos casos, la suma total que se puede cobrar ronda los 3.000 euros, lo que ha llevado a que muchos titulares hablen de esta cantidad.
La ayuda puede acabar llegando a los 3.000 euros
La cifra de 3.000 euros no corresponde a un ingreso único, sino a la suma de varias mensualidades del subsidio. Actualmente, esta ayuda equivale aproximadamente a 480 euros al mes, una cantidad que corresponde al 80% del IPREM.

La duración del subsidio depende del tiempo cotizado y de si el solicitante tiene o no cargas familiares. Por ejemplo, las personas con responsabilidades familiares que han trabajado entre 180 y 359 días pueden cobrar el subsidio durante seis meses, lo que supone cerca de 2.880 euros en total, una cifra próxima a los 3.000 euros. En cambio, si el tiempo cotizado es menor o si no existen cargas familiares, la duración del subsidio puede ser inferior y, por tanto, la cantidad total también.
Qué ocurre si solo has trabajado 90 días
El mínimo de 90 días cotizados permite solicitar esta ayuda únicamente en determinados casos. Para poder cobrar el subsidio con ese periodo de cotización es necesario tener cargas familiares, como hijos o personas dependientes a cargo. En esa situación, el subsidio puede concederse durante tres meses, lo que supone aproximadamente 1.440 euros en total. Si el solicitante no tiene cargas familiares, el requisito mínimo de cotización aumenta hasta 180 días.
Por eso, aunque algunas informaciones hablan de una ayuda de 3.000 euros por haber trabajado 90 días, la realidad es más compleja. La cantidad final depende del tiempo cotizado y de la situación familiar de cada persona. Este subsidio está pensado para ofrecer un apoyo temporal a quienes han trabajado durante un periodo limitado y se quedan sin empleo antes de alcanzar los requisitos necesarios para acceder al paro contributivo.