Patri, interiorista con años de experiencia diseñando viviendas, tiene claro que una casa elegante no depende de acumular materiales caros ni de copiar tendencias. De hecho, hay cinco decisiones que evitaría en su propio hogar porque pueden hacer que los espacios resulten fríos, incómodos o envejezcan demasiado rápido. Entre ellas aparece el mármol utilizado sin medida.
El problema no es el material en sí, sino convertirlo en protagonista absoluto. Grandes superficies de mármol, especialmente en acabados brillantes, pueden crear ambientes impersonales, difíciles de mantener y visualmente pesados. Patri prefiere emplearlo solo en detalles concretos o sustituirlo por piedras menos perfectas, maderas y texturas que aporten calidez sin perder sofisticación.
Cinco decisiones que pueden romper el equilibrio
La segunda cosa que nunca incorporaría es un exceso de accesorios. Jarrones, figuras, bandejas y recuerdos ocupando cada superficie generan ruido visual y complican la limpieza. Su recomendación es seleccionar pocas piezas con significado y dejar espacios vacíos. Cuando cada objeto puede respirar, la casa parece más ordenada y también resulta más fácil apreciar lo que realmente importa.
@patrii_deinteriorismo 🚫 5 cosas que nunca pondría en mi casa como interiorista 👀🏡 Después de años diseñando espacios, estas son algunas de las decisiones decorativas que evitaría para conseguir una casa más armoniosa, funcional y atemporal. ✨ 💬 ¿Estás de acuerdo o me cancelarías por alguna? Te leo en comentarios 👇 #Interiorismo #Decoracion #HomeDecor #DiseñoDeInteriores #ReelsInstagram
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Tampoco elegiría muebles desproporcionados ni combinaría colores y estampados sin una lógica común. Un sofá enorme puede bloquear la circulación, mientras una mesa demasiado pequeña queda perdida en la estancia. Con el color sucede algo parecido: demasiados tonos intensos y dibujos enfrentados cansan pronto. Una base coherente con acentos controlados suele envejecer mucho mejor.
La iluminación y la personalidad también cuentan
La cuarta decisión que evitaría es depender de una única luz de techo. Una vivienda necesita iluminación general, puntual y ambiental para adaptarse a cada actividad. Lámparas auxiliares, apliques y puntos de lectura permiten crear profundidad, evitar sombras incómodas y transformar la sensación de una habitación sin cambiar muebles ni realizar una reforma completa.
Por último, Patri rechaza las casas demasiado “de revista”, donde todo combina pero nada cuenta quién vive allí. Copiar una tendencia al detalle puede producir interiores impecables, aunque también fríos y previsibles. Así, cada estancia conserva identidad y responde mejor a las necesidades reales de quienes la utilizan cada día. La realidad es que una vivienda equilibrada necesita proporción, luz y materiales bien elegidos, pero también fotografías, libros, recuerdos y piezas personales. El objetivo no es impresionar durante cinco minutos, sino construir un espacio cómodo, auténtico y capaz de acompañar durante años sin cansar.