La subida constante del precio de la energía ha llevado a muchos propietarios a buscar alternativas reales para reducir sus facturas sin perder confort ni calidad de vida. Y en ese contexto, la aerotermia se ha convertido en una de las soluciones más recomendadas por los expertos. Así lo asegura Pablo Borraz, arquitecto especializado en eficiencia energética, que no duda en señalarla como uno de los sistemas más rentables a medio y largo plazo para una vivienda.
Borraz explica que la aerotermia no es una moda ni una tecnología experimental, sino un sistema plenamente consolidado que ya se está utilizando de forma masiva en obra nueva y en rehabilitación. “Estamos hablando de un ahorro energético que puede llegar hasta el 75% respecto a sistemas tradicionales”, afirma, una cifra que marca una diferencia enorme en el gasto mensual de cualquier hogar.
Por qué la aerotermia reduce tanto el consumo
La clave de la aerotermia está en su funcionamiento. Se trata de un sistema de climatización sostenible que utiliza una bomba de calor para extraer energía del aire exterior, incluso cuando hace frío, y transformarla en calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria. Para hacerlo necesita electricidad, pero solo para mover la energía térmica, no para generarla desde cero.

Según Borraz, entre el 75% y el 80% de la energía que utiliza la aerotermia es gratuita, porque procede directamente del ambiente. Eso la hace mucho más eficiente que calderas de gas, gasóleo o sistemas eléctricos convencionales, que consumen mucho más. Este aprovechamiento explica por qué el consumo eléctrico final se reduce de forma tan drástica. “No es que pagues menos porque sí, es que necesitas mucha menos energía para obtener el mismo confort”, resume el arquitecto.
Un ahorro real para el propietario y menos emisiones
Más allá del ahorro económico, la aerotermia también tiene un impacto directo en la reducción de emisiones de CO₂. Al necesitar menos energía y poder combinarse fácilmente con placas solares, el sistema permite avanzar hacia viviendas mucho más sostenibles y con menor huella ambiental. Borraz insiste en que el beneficio es especialmente claro en viviendas unifamiliares y pisos bien aislados, donde el rendimiento del sistema se maximiza. Aunque la inversión inicial es más elevada que la de otros sistemas, el ahorro mensual hace que se amortice en pocos años.
Además, el arquitecto recuerda que la aerotermia mejora el valor de la vivienda, algo cada vez más relevante en un mercado donde la eficiencia energética pesa cada vez más en el precio final. Así pues, para quienes buscan reducir gastos, ganar confort y proteger su inversión, la aerotermia se consolida como una de las opciones más eficaces: menos consumo, menos emisiones y hasta un 75% de ahorro energético en el hogar.