Con la llegada de la campaña de la Declaración de la Renta, muchos jubilados se preguntan si están obligados a presentar el IRPF o no deben hacerlo. La respuesta no es siempre afirmativa. Hacienda establece una serie de límites y condiciones que permiten a determinados pensionistas no tener que hacer la declaración.
Y es que la obligación depende principalmente del número de pagadores y del nivel de ingresos anuales. En función de estos factores, hay situaciones en las que un jubilado puede quedar completamente exento, evitando así trámites innecesarios y haciendo que la vida, en el tema fiscal, sea mucho más fácil.
Jubilados que no están obligados a declarar
Lo que dice la normativa fiscal es que los pensionistas con un solo pagador y unos ingresos inferiores a 22.000 euros anuales no tienen obligación de presentar la Renta. Es el caso más habitual, especialmente para quienes cobran únicamente de la Seguridad Social.
De este modo, también quedan exentos aquellos jubilados con dos o más pagadores si sus ingresos no superan los 15.000 euros anuales. No obstante, si el segundo pagador no supera los 1.500 euros, el límite se mantiene en 22.000 euros. Lo que también exime de tener que hacer la Renta de forma habitual.
Pensiones exentas y casos especiales
Y es que existen pensiones que directamente no tributan en el IRPF. Es el caso de las pensiones por incapacidad permanente absoluta o gran invalidez, las derivadas de actos de terrorismo o las pensiones de orfandad. Los norma marca que, en estos supuestos, no existe obligación de declarar independientemente del importe percibido, ya que se consideran rentas exentas. Además, también quedan fuera de la obligación los jubilados con ingresos muy bajos. Si el total de ingresos no supera los 1.000 euros anuales, no es necesario presentar la declaración.
De este modo, Hacienda establece un sistema que evita que quienes tienen ingresos reducidos o situaciones específicas tengan que cumplir con este trámite. Así pues, los expertos recomiendan revisar cada caso concreto antes de tomar una decisión. No todos los jubilados están obligados a declarar, y conocer estos supuestos puede evitar gestiones innecesarias o errores en la campaña de la Renta.
