Miles de jubilados recibirán una carta de la Seguridad Social: si no responden, pierden parte de su pensión

Miles de jubilados pueden recibir en los próximos meses una carta de la Seguridad Social y no se trata de una comunicación menor. En muchos casos, estos requerimientos sirven para comprobar que el pensionista sigue cumpliendo los requisitos que le permiten cobrar determinados complementos o mantener activa su pensión. El problema aparece cuando la carta se ignora, se deja pasar el plazo o no se entrega la documentación solicitada.

Y es que la Seguridad Social puede revisar situaciones personales, económicas o familiares que afectan directamente a la cuantía de la pensión. No siempre se trata de perder toda la prestación, pero sí de dejar de cobrar una parte importante. En algunos casos, la cantidad afectada puede situarse entre 100 y 400 euros al mes, especialmente cuando hablamos del complemento a mínimos.

El complemento a mínimos, el caso más habitual

La realidad es que el grupo más numeroso es el de los jubilados que cobran complemento a mínimos. Este complemento se concede cuando la pensión reconocida no alcanza una determinada cuantía y permite elevar el ingreso mensual hasta los mínimos fijados cada año.

Sede de la Tesorería General de la Seguridad Social. Foto Ministerio de Trabajo
Sede de la Tesorería General de la Seguridad Social. Foto Ministerio de Trabajo

Pero no es una cantidad automática para siempre. La Seguridad Social puede pedir una declaración de ingresos para comprobar que el pensionista sigue por debajo de los límites establecidos. Si no se responde al requerimiento, el organismo puede retirar el complemento y reducir la pensión mensual. De este modo, una carta que parece un simple trámite puede acabar teniendo consecuencias directas en la cuenta bancaria. Por eso los expertos recomiendan revisar siempre cualquier notificación y no esperar al último momento para contestar.

Los jubilados en el extranjero también deben responder

Otro grupo especialmente sensible es el de los pensionistas que viven fuera de España. En su caso, la Seguridad Social puede exigir la llamada Fe de Vida, un documento que acredita que la persona sigue viva y mantiene el derecho a cobrar la prestación. Si no se presenta dentro del plazo, la consecuencia puede ser más grave con la suspensión del pago de la pensión hasta que se regularice la situación.

También pueden recibir requerimientos quienes hayan cambiado de convivencia, estado civil o situación familiar. Vivir solo, tener pareja, contar con hijos a cargo o modificar la unidad de convivencia puede afectar a determinados complementos.

Así pues, la clave es no ignorar ninguna carta de la Seguridad Social. Aunque parezca una comprobación rutinaria, responder a tiempo puede evitar la pérdida de una parte de la pensión o incluso la suspensión temporal del pago.