Cada año, miles de pensionistas siguen pagando impuestos municipales que podrían reducir o incluso eliminar. Se trata de bonificaciones y exenciones en el IBI y la tasa de basuras que dependen de cada ayuntamiento, pero que están mucho más extendidas de lo que parece. El problema es que no se conceden automáticamente y muchos mayores desconocen que tienen derecho a ellas.
Y es que estas ayudas están pensadas para aliviar la carga económica de los jubilados con menos recursos, pero requieren un trámite previo que no siempre se realiza.
Requisitos para acceder a la ayuda municipal
Aunque cada municipio establece sus propias normas, la mayoría coincide en tres condiciones básicas para acceder a estas bonificaciones. La primera es ser jubilado o pensionista. En algunos casos, basta con tener más de 65 años para poder optar a estas ayudas.

La segunda condición es tener ingresos bajos o moderados. Los límites varían según la ciudad, pero suelen situarse entre los 12.000 y los 20.000 euros anuales. Este criterio es clave, ya que determina el nivel de bonificación. La tercera es estar vinculado a la vivienda habitual, ya sea como propietario o como inquilino. En algunos municipios, incluso los arrendatarios pueden beneficiarse de reducciones en la tasa de basuras.
El ahorro que se pierden muchos jubilados
En el caso del IBI, algunos ayuntamientos ofrecen exenciones totales, mientras que otros aplican bonificaciones que van del 50% al 90%. En cuanto a la tasa de basuras, también existen reducciones importantes o incluso la eliminación completa del pago. Por ejemplo, en Barcelona, los mayores con ingresos bajos pueden quedar exentos de pagar la tasa de residuos.
El principal problema es la falta de información. Muchos mayores no saben que estas ayudas existen o creen que se aplican automáticamente, cuando no es así. Además, el trámite debe realizarse cada año dentro de un plazo concreto, normalmente entre enero y marzo, lo que provoca que muchos pierdan la oportunidad. También influye el hecho de que estas bonificaciones no siempre se publicitan de forma clara, ya que suponen una reducción de ingresos para los ayuntamientos.
De este modo, miles de jubilados siguen pagando de más sin necesidad. Así pues, revisar estas ayudas y solicitarlas a tiempo puede marcar una gran diferencia. Porque en muchos casos, pagar menos impuestos es tan sencillo como presentar una solicitud.