Las noches de verano son cada vez más difíciles de soportar. Las temperaturas elevadas hacen que muchas personas tengan problemas para conciliar el sueño o se despierten varias veces durante la noche. Ante esta situación, cada vez son más quienes buscan alternativas sencillas para refrescarse sin depender del aire acondicionado. Una de las más curiosas es el conocido como método egipcio, una técnica con más de 2.000 años de historia que aprovecha un principio físico muy simple para mantener la temperatura corporal más baja mientras dormimos. Ahora, este antiguo recurso ha vuelto a ganar popularidad gracias al doctor Felices, un médico con más de 85.000 seguidores en TikTok, que también comparte otros dos trucos para combatir el calor nocturno.
Los consejos que los egipcios patentaron para combatir el calor
El primero de los consejos es probablemente el más fácil de poner en práctica. Consiste en mantener las muñecas bajo un chorro de agua fría durante unos 30 segundos antes de ir a dormir. Según explica el médico, en esta zona pasan arterias muy superficiales que transportan la sangre hacia el resto del cuerpo. Enfriarlas ayuda a disminuir ligeramente la temperatura corporal durante los primeros minutos en la cama, facilitando la sensación de confort.
El segundo truco está pensado para aquellas personas que se despiertan en plena madrugada porque tienen calor. La propuesta es humedecer unos calcetines, dejarlos unos minutos en el congelador y colocarlos únicamente alrededor de los tobillos antes de ir a dormir. El doctor advierte, sin embargo, que no se deben poner cubriendo completamente los pies, ya que esto podría provocar el efecto contrario y retener el calor.
La tercera recomendación es la más curiosa y también la más antigua. Se conoce como el método egipcio y consiste en rociar ligeramente la sábana con agua fresca mediante un pulverizador hasta que quede húmeda, pero no empapada. A medida que el agua se evapora durante la noche, absorbe calor del cuerpo y del entorno, creando una agradable sensación de frescor.
Unos trucos que nacen en el antiguo Egipto
Este sistema no es ninguna moda surgida de las redes sociales. Su origen se remonta al antiguo Egipto, donde las temperaturas extremas del desierto llevaron a sus habitantes a desarrollar diferentes estrategias para soportar el calor nocturno. Una de las más habituales consistía en dormir envueltos con telas húmedas aprovechando el mismo principio físico que hoy explica la ciencia. Consiste en que la evaporación del agua necesita energía y esta se extrae del calor del cuerpo, reduciendo así la temperatura de manera natural.
La eficacia de este método depende también de la humedad ambiental. En zonas secas, como el interior de la península, el agua se evapora más rápidamente y el efecto refrescante es más intenso. En cambio, en las zonas costeras, donde la humedad es elevada, este proceso es un poco más lento.
Los tres trucos se pueden combinar para potenciar sus efectos. Lavarse las muñecas con agua fría, preparar la sábana húmeda y utilizar los calcetines refrigerados en los tobillos son acciones sencillas que no requieren ningún gasto y que pueden ayudar a hacer más soportables las noches más calurosas del verano. En una época marcada por temperaturas cada vez más elevadas, recuperar estos pequeños gestos puede ser una buena alternativa para descansar mejor.
