La mayoría de trabajadores en España desconoce que tiene derecho a 20 horas de permiso retribuido al año para formarse, un derecho reconocido por ley y que debe concederse dentro de la jornada laboral. Lo más llamativo es que este desconocimiento no solo afecta a los empleados: muchas empresas tampoco lo explican ni lo promueven, a pesar de que está recogido de forma expresa en el Estatuto de los Trabajadores.
Este permiso no es un beneficio opcional ni una concesión empresarial. Se trata de un derecho individual que permite al trabajador realizar formación vinculada a su puesto o a su desarrollo profesional sin perder salario, sin gastar vacaciones y sin recuperar horas. Aun así, sigue siendo uno de los derechos laborales más infrautilizados.
Qué es el permiso retribuido de 20 horas de formación
La normativa establece que cada trabajador con al menos un año de antigüedad tiene derecho a 20 horas anuales de formación, acumulables hasta cinco años, siempre que la formación esté relacionada con la actividad de la empresa o la mejora de la empleabilidad. Estas horas son tiempo de trabajo efectivo, lo que implica que la empresa debe pagarlas como si el trabajador estuviera desempeñando su función habitual.
Permite actualizar competencias, adaptarse a cambios tecnológicos, mejorar habilidades digitales o adquirir conocimientos que aumenten la estabilidad laboral. En un mercado cada vez más cambiante, estas 20 horas pueden marcar la diferencia entre quedarse atrás o seguir siendo competitivo.
Un derecho que casi nadie utiliza
Pese a su relevancia, este derecho sigue siendo poco usado por tres motivos claros. El primero es el desconocimiento, el segundo es la falta de comunicación interna, ya que numerosas empresas no informan ni establecen procedimientos claros para solicitarlo. El tercer motivo es el miedo a pedirlo. Algunos empleados creen que solicitar formación puede interpretarse como una molestia o una falta de compromiso.
Desde el punto de vista del trabajador, la formación es un derecho, no un favor. Puede solicitarse para mejorar el perfil profesional, reforzar el currículum y crecer dentro o fuera de la empresa. Así pues, estas 20 horas de permiso retribuido siguen siendo una gran oportunidad desaprovechada, tanto para trabajadores como para empresas, por una razón tan simple como evitable: falta de información.
