Maverick Viñales es uno de los deportistas que mejor puede hablar de lo que supone tener una gran presión mediática desde que era muy pequeño. Porque, en su caso, ya comenzó a destacar desde muy joven en el mundo del motociclismo, y no tardó en ser comparado con leyendas como Álex Crivillé, Jorge Lorenzo o Marc Márquez. Estaban convencidos de que sería una estrella, y aunque cumplió muchos de sus sueños, tan solo le ha quedado pendiente uno: ser campeón de MotoGP.
Es cierto que ganó el mundial de Moto3 con tan solo 18 años, y que tiene una enorme cantidad de podios y de victorias en la categoría reina. Pero el piloto del KTM Tech 3 afirma que, en muchas ocasiones, tiene la sensación de que ha fracasado por no haber conseguido este trofeo. Una sensación normal, si desde que era tan pequeño le repetían constantemente que estaba destinado a conseguirlo, como explicó en el programa ‘Al Cotxe’, presentado por Eloi Vila.
“Comencé con dos o tres años con las Pocket Bike. También me gustaba jugar al fútbol, hacer taekwondo, jugar al baloncesto… todo lo que hacía, lo hacía para ganar siempre. Tengo este sentimiento competitivo muy elevado, una cosa que es buena, pero a veces no tanto, porque ni sé ni me gusta perder. Cuando estás solo y eres joven, piensas en ti mismo y ya está. Pero cuando tienes una familia, la cosa cambia, y tu pensamiento es distinto. Ya no eres tú prioridad, y eso te hace actuar diferente. En las carreras no me afecta, cuando me pongo el caso, voy a por todas. De hecho, desde que soy padre, salgo mucho más enfocado”, explicaba el piloto nacido en Roses hace 31 años.
Maverick, crítico con la presión y la responsabilidad hacia los niños
Y el asunto donde más se implicó Maverick en esta conversación fue en la excesiva presión y en la responsabilidad que algunos niños tienen que soportar. Para ‘Top Gun’, esto acaba siendo contraproducente, y culpa a los padres, a la prensa y a las redes sociales, por intentar crear estrellas antes de tiempo.
“No puede ser que con ocho años todo el mundo tenga expectativas contigo. No es normal, ni tiene sentido”, declaraba el expiloto de Yamaha, Suzuki y Aprilia, el único piloto capaz de ganar una carrera con al menos tres fábricas distintas en MotoGP.
