Mario Picazo recomienda vestirse con varias capas para afrontar el frío y poder adaptar el abrigo a cada momento del día. “Lo mejor es usar el modo cebolla”, explicó en Juntos, el programa de Telemadrid. El meteorólogo se refería a combinar prendas que podamos ponernos o quitarnos según la temperatura, una solución práctica cuando alternamos la calle con espacios cerrados o empezamos a tener calor al caminar.
En este sentido, su consejo parte de una diferencia importante: la temperatura del termómetro no siempre coincide con el frío que sentimos. El viento puede hacer que una jornada resulte bastante más desapacible de lo que indica esa cifra. Por eso, Picazo aconseja consultar también la sensación térmica antes de salir, especialmente en invierno, y tener en cuenta si vamos a permanecer mucho tiempo al aire libre.
Varias capas para ajustar el abrigo durante el día
El sistema permite modificar la protección sin depender de una única prenda muy gruesa. Por ejemplo, una camiseta interior, un jersey y una chaqueta ofrecen distintas combinaciones durante un desplazamiento. Al entrar en el transporte público o en un establecimiento con calefacción, podemos retirar la capa exterior. Después, al volver a la calle, recuperamos ese abrigo sin tener que cambiar por completo la ropa que llevamos.

La función de cada capa también importa. La primera debe ayudar a mantener la piel seca; la intermedia, conservar el calor; y la exterior, proteger de condiciones como el viento o la lluvia cuando sea necesario. Esta distribución permite elegir las prendas según el recorrido y la actividad prevista. Para un paseo tranquilo y para caminar deprisa pueden hacer falta ajustes diferentes, incluso durante una misma mañana.
Evitar el exceso de sudor también cuenta
De esta manera, abrigarse exige prestar atención a cómo nos encontramos mientras nos movemos. Si empezamos a sudar, quitar una capa puede ayudar a evitar que la ropa termine húmeda. Mantener seco el cuerpo es uno de los objetivos de este sistema. El abrigo debe permitirnos conservar una temperatura confortable y adaptarse a los cambios, en lugar de obligarnos a soportar calor durante todo el trayecto.
Así pues, el consejo de Picazo se completa con accesorios que conviene recordar: guantes, gorro y un calzado adecuado. Son elementos útiles cuando pasamos tiempo fuera y las prendas del torso no bastan para sentirnos cómodos. Antes de salir, revisar la sensación térmica y preparar capas fáciles de retirar permite organizar mejor el abrigo. Durante el día, basta con ajustarlas a las condiciones y a nuestra actividad.