Jude Bellingham, a diferencia de muchos jugadores profesionales, confesó que el fútbol no le interesaba en exceso cuando era pequeño. Aunque su padre fuera un muy buen futbolista amateur, y jugara durante muchos años en categorías semi profesionales del fútbol inglés, nunca le acabó de llamar la atención demasiado. Se interesaba más por otros deportes, o por otros ‘hobbies’ para entretenerse, hasta que por fin se acabó de enamorar de la pelota.
Y así se encargó de desvelarlo en una entrevista que concedió hace unos años. En concreto, tres, cuando venía de ser elegido como ganador del Trofeo Kopa y del Golden Boy, en el año 2023. Unas semanas antes, también había cumplido uno de sus grandes sueños, firmando por un equipo de la magnitud del Real Madrid, que decidió desembolsar más de 130 millones de euros para sacarlo del Borussia Dortmund, conjunto que lo firmó antes de ser mayor de edad.
“Tengo una relación muy cercana con mis padres, lo cual me aporta equilibrio. He heredado diferentes cosas de ellos. Trabajaron toda su vida antes de gestionar mi carrera. Luego, observé cómo manejaban las situaciones, especialmente después de convertirme en profesional. Hacen un trabajo excelente, sin tener experiencia real, y siempre me pregunto cómo lo consiguen. Los admiro por su capacidad para desenvolverse con soltura en cualquier situación y salir airosos de ella”, explicó el ‘5’, quien tiene un hermano menor, Jobe, que es el capitán de la selección inglesa sub 21, y que ahora también juega en el Signal Iduna Park.
“Sí, es fundamental para mí. Muchos jugadores tratan con agentes más interesados en el dinero que en el bienestar de sus clientes. Nunca lo he considerado porque siempre he podido hablar de ello con mis padres. Se preocupan por mi bienestar y saben que compartimos los mismos sueños. Cuando intervienen agentes, tienen sus propios intereses, su afán de ganar dinero... Para mí, nunca se trata de eso. Solo quiero que sea algo relacionado con mi familia. Además, da pie a conversaciones estupendas en la mesa. Podemos hablar de cualquier cosa, desde películas o algún acontecimiento reciente, como, por ejemplo, que el Real Madrid está interesado”, explicó Jude a la hora de justificar que su padre sea su agente.
“Al principio, no me gustaba el fútbol. Sé que suena increíble, porque si alguien me lo quitara ahora, me volvería loco. Iba a sus entrenamientos y recogía hierba y flores. Solía hacerle un pequeño ramo de margaritas a mi madre. Mis padres nunca me presionaron. Mi padre me llevaba, pero me decía: 'Si quieres jugar al escondite o recoger flores, puedes hacerlo'. Y entonces me enganché... Mencionaste la libertad, y eso es algo que tuve de niño. Mis padres nunca me obligaron a hacer nada, siempre y cuando fuera un buen niño y cuidara de los demás”, finalizó Bellingham, quien también ha estado entre los nominados a ganar el Balón de Oro en más de una ocasión.
