Cada año miles de pensionistas se preguntan si pueden reducir lo que pagan en la declaración de la renta. Aunque muchos creen que las pensiones apenas permiten aplicar ventajas fiscales, lo cierto es que existen varias deducciones que pueden aliviar la carga tributaria. La Agencia Tributaria recuerda que los jubilados pueden aplicar distintos beneficios fiscales cuando presentan el IRPF.
Las pensiones tributan como rendimientos del trabajo, pero eso no significa que no existan mecanismos para pagar menos impuestos. Dependiendo de la situación personal, familiar o del uso de la vivienda, algunos pensionistas pueden reducir significativamente la factura fiscal.
Cinco deducciones que pueden aplicar los pensionistas
Una de las más conocidas es la relacionada con la hipoteca inversa. Cuando una persona mayor obtiene ingresos mediante este sistema, que permite recibir dinero a cambio de hipotecar su vivienda habitual, esas cantidades están exentas de tributación en el IRPF cuando se transforman en una renta vitalicia, hasta un límite aproximado de 240.000 euros.
Otra deducción importante tiene que ver con las obras de eficiencia energética en la vivienda. Si el pensionista realiza reformas destinadas a mejorar el consumo energético del hogar, puede deducirse hasta un 20% del gasto realizado, con un límite de 5.000 euros.

También existen beneficios fiscales relacionados con la discapacidad. Cuando el contribuyente tiene reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33%, o cuando convive con familiares dependientes a su cargo, se pueden aplicar reducciones en la declaración.
Una cuarta posibilidad está vinculada al apoyo a entidades solidarias. Las donaciones a organizaciones sin ánimo de lucro permiten deducir hasta el 80% de los primeros 150 euros donados y un 35% del resto de las aportaciones.
Deducciones que dependen de cada comunidad autónoma
Además de las deducciones estatales, muchas comunidades autónomas aplican beneficios fiscales propios. Esto significa que la cantidad final que paga un jubilado puede variar bastante según el lugar de residencia. Por ejemplo, algunas regiones permiten deducir gastos relacionados con actividades deportivas, mejoras en la vivienda o determinados servicios vinculados al bienestar de las personas mayores. En ciertos territorios, incluso existen deducciones específicas para mayores de 65 años o para pensionistas con rentas bajas.
Por eso, los asesores fiscales recomiendan revisar cada año las deducciones disponibles antes de confirmar el borrador de la renta. Muchos pensionistas aceptan la propuesta de la Agencia Tributaria sin comprobar si pueden aplicar alguna ventaja fiscal adicional. Así pues, conocer estas deducciones puede marcar la diferencia entre pagar más de lo necesario o aprovechar los beneficios fiscales que el sistema permite a los jubilados.