Viajar en tren puede resultar mucho más económico para los jubilados gracias a un beneficio que, pese a su utilidad, sigue siendo poco conocido entre muchos mayores. La Tarjeta Dorada de Renfe se ha convertido en una herramienta ideal para reducir el coste de los desplazamientos, permitiendo acceder a descuentos muy significativos en todo tipo de trayectos ferroviarios. Ya sea de corta, media o larga distancia.

Esta tarjeta, que tiene un precio simbólico, abre la puerta a rebajas que en algunos casos alcanzan el 50%. En un momento en el que el transporte representa un gasto importante para muchas personas mayores, la tarjeta supone un alivio muy grande para el bolsillo y un incentivo para fomentar la movilidad, el turismo y los viajes familiares.

Quién puede solicitar la Tarjeta Dorada

El acceso a este beneficio es amplio y no se limita únicamente a jubilados en sentido estricto. Pueden obtener la tarjeta las personas mayores de 60 años, los pensionistas de la Seguridad Social y también quienes acrediten una discapacidad igual o superior al 33%. Esta amplitud convierte la Tarjeta Dorada en uno de los programas de descuentos más interesantes dentro del sistema de transporte público español.

Tren AVE alta velocitat
Tren AVE alta velocitat

Además, su coste resulta prácticamente testimonial con solo 6 euros al año. Se trata de una cantidad mínima si se compara con el ahorro potencial que puede generar en apenas uno o dos viajes. La tarjeta puede tramitarse en estaciones, puntos de venta autorizados y canales habilitados por Renfe, sin requisitos administrativos complejos.

Descuentos que pueden alcanzar el 50%

Uno de los grandes atractivos de la Tarjeta Dorada reside en la variedad de descuentos que ofrece según el tipo de tren. En servicios de AVE y Larga Distancia, las reducciones oscilan habitualmente entre el 25% y el 40%, dependiendo del día de la semana. En Media Distancia y Avant, los descuentos se sitúan en rangos similares, lo que facilita desplazamientos interurbanos a precios más asequibles. En el caso de Cercanías y Rodalies, la rebaja alcanza un 40% fijo, una ventaja notable para quienes utilizan el tren en su día a día.

Los mayores beneficios aparecen en los trenes de Feve, donde el descuento puede llegar hasta el 50%. En determinadas circunstancias, si la Tarjeta Dorada se combina con tarifas promocionales o billetes con precio dinámico, el ahorro final puede ser todavía mayor, reforzando así su atractivo económico. Así pues, se trata de un recurso sencillo, barato y con un impacto directo en la capacidad de viajar. Para muchos jubilados, conocer y utilizar esta tarjeta puede marcar una diferencia real en su presupuesto anual de transporte.