Cobrar una pensión contributiva de jubilación inferior a 9.000 euros anuales puede dar acceso a un aumento mediante el complemento a mínimos. Esta cantidad adicional permite elevar la prestación hasta el mínimo correspondiente cuando se cumplen los requisitos. La Seguridad Social examina también los demás ingresos, la situación familiar y, en determinados casos, la residencia. La cuantía final depende de las circunstancias del pensionista y del importe reconocido.
En 2026, la jubilación mínima para una persona de 65 años o más sin cónyuge se sitúa en 936,20 euros mensuales, repartidos en catorce pagas: 13.106,80 euros al año. Con cónyuge a cargo alcanza los 17.592,40 euros anuales, mientras que con cónyuge no a cargo es de 12.441,80 euros. Son referencias distintas que explican por qué dos jubilados con una pensión inicial parecida pueden recibir complementos diferentes.
Cuánto puede aumentar una pensión baja
En este sentido, una persona de 67 años sin cónyuge que cobre 8.400 euros anuales de pensión y no tenga otros ingresos podría alcanzar los 13.106,80 euros si reúne los requisitos. En ese supuesto, el complemento sería de 4.706,80 euros al año, equivalentes a 336,20 euros en cada una de las catorce pagas. El ejemplo muestra que la mejora puede representar una parte importante de los ingresos disponibles.

La cifra de 9.000 euros no constituye el umbral legal que determina por sí solo el derecho. Para 2026, el límite general de otros ingresos es de 9.442 euros anuales sin cónyuge a cargo y de 11.013 euros con cónyuge a cargo. En esta valoración intervienen rendimientos del trabajo distintos de la pensión, del capital, actividades económicas y ganancias patrimoniales. Si existen varias pensiones, también se examina su suma.
Cómo solicitarlo y qué condiciones deben mantenerse
De esta manera, quien tenga una pensión inferior al mínimo y no cobre este complemento puede solicitarlo mediante el Portal de Prestaciones de la Seguridad Social. Conviene revisar primero el desglose de la pensión para comprobar si ya está incluido. Para las pensiones causadas desde enero de 2013 se exige residencia en España. Además, el complemento puede revisarse o desaparecer si cambian los ingresos o las circunstancias que permitieron reconocerlo.
Así pues, revisar una pensión baja puede permitir recuperar una cantidad relevante. Cuando el complemento se solicita después del reconocimiento de la pensión, sus efectos pueden retrotraerse hasta tres meses, siempre que entonces ya se cumplieran todos los requisitos. La solicitud permite que la Seguridad Social valore el caso.