Cobrar dos pensiones, como una prestación de jubilación y otra de viudedad, no significa automáticamente pagar más impuestos. Ambas se suman como rendimientos del trabajo y el IRPF se calcula sobre los ingresos totales del pensionista. Sin embargo, al proceder de pagadores diferentes, cada organismo puede practicar sus retenciones sin conocer completamente lo que abona el otro, provocando desajustes que después aparecen en la Declaración de la Renta.
Y es que el resultado no siempre es una declaración a pagar. En determinados casos puede ocurrir lo contrario: que entre las dos pensiones se haya retenido más dinero del necesario. Por eso los pensionistas deben revisar los certificados fiscales, las retenciones aplicadas y sus circunstancias personales antes de confirmar el borrador. Darlo por correcto sin comprobarlo puede hacer que se pierda una devolución o se mantengan retenciones mensuales demasiado elevadas.
Dos pagadores no significan pagar dos veces
La realidad es que Hacienda no cobra un impuesto separado por cada pensión. Primero suma las prestaciones sujetas al IRPF y después aplica la tarifa correspondiente, teniendo en cuenta el mínimo personal y familiar, la edad, la discapacidad y las posibles reducciones.

El problema aparece porque cada pagador calcula la retención utilizando únicamente la pensión que él abona. Uno puede aplicar un porcentaje reducido porque considera que los ingresos son bajos, mientras el otro hace un cálculo parecido. Al sumar ambas cantidades en la Renta, puede faltar retención y la declaración sale a pagar. También puede producirse un exceso si se solicitó voluntariamente una retención elevada, cambiaron las circunstancias personales o una de las prestaciones comenzó a cobrarse durante el año. En ese caso, la declaración podría devolver parte del dinero adelantado.
El modelo 146 permite coordinar las retenciones
La Agencia Tributaria dispone del modelo 146 para pensionistas con dos o más pagadores. Mediante este procedimiento se puede solicitar que Hacienda calcule un tipo global de retención teniendo en cuenta todas las prestaciones y comunique el ajuste a los organismos pagadores. Esto no reduce mágicamente el impuesto final, pero permite repartirlo mejor durante el año y evitar diferencias importantes al presentar la declaración. También puede ayudar a que las retenciones se aproximen a las que existirían si todo el dinero procediera de un único pagador.
Así pues, los jubilados con dos pensiones deben revisar su Renta antes de confirmarla. No pagan más simplemente por tener dos pagadores, pero unas retenciones descoordinadas pueden hacer que adelanten demasiado dinero o que después tengan que abonarlo de golpe. Comprobar los datos y valorar el modelo 146 puede evitar ambos problemas.