José Abellán, médico del sector público, denuncia la sobrecarga laboral que sufren muchos profesionales sanitarios en España. Según explica, aunque la norma establece que la jornada debería ser de 35 horas semanales, entre guardias y horas extra, muchos médicos terminan trabajando más de 60 horas a la semana. “Trabajamos más de 60 horas a la semana cuando pedimos que sean de 35”, afirma, evidenciando la dificultad para conciliar la vida familiar y personal.

El problema no es solo la cantidad de horas, sino también la retribución. Abellán asegura que las guardias y horas extras no están bien pagadas, lo que aumenta la sensación de injusticia entre los profesionales. La situación, según él, lleva años denunciándose sin cambios efectivos, generando un estrés constante y un riesgo de desgaste profesional.

Guardias y horas extra: un problema estructural

El sistema sanitario permite que los médicos cubran necesidades de guardia y refuerzo en turnos críticos, pero esta flexibilidad normativa ha derivado en jornadas excesivas. Más de 60 horas semanales se han vuelto habituales en hospitales y centros de salud, y aunque las leyes regulan descansos, en la práctica muchos profesionales no logran desconectar ni recuperar el tiempo adecuado entre turnos.

doctora con un informe medico
doctora con un informe medico

Las consecuencias para los médicos son múltiples: fatiga, menor tiempo para la familia y riesgo de errores médicos. Se está pidiendo trabajar 35 horas, que sería lo razonable para un equilibrio entre trabajo y vida personal, pero la realidad se fuerza a superar el doble de esa carga, explica Abellán, destacando la necesidad de cambios urgentes en la gestión de los turnos y la planificación de personal.

Hacia una jornada médica más justa

Organizaciones médicas y sindicatos llevan años reclamando una revisión del sistema de guardias y horas extra. La propuesta principal es limitar efectivamente la jornada semanal y garantizar que las horas adicionales sean bien remuneradas. Además, se pide un control más riguroso de los descansos y un refuerzo en plantilla para evitar que los profesionales tengan que asumir cargas excesivas de forma continua.

Abellán concluye con un mensaje claro, porque no se trata solo de horas, sino de salud laboral, calidad asistencial y respeto a los médicos que sostienen el sistema público. Trabajar más de 60 horas no es sostenible ni para ellos ni para los pacientes. Así pues, la denuncia de José Abellán pone sobre la mesa la urgente necesidad de equilibrar la jornada laboral de los médicos, garantizar su bienestar y mejorar la atención sanitaria para todos.