Jorge Lorenzo ganó mucho dinero durante sus años en MotoGP, pero con el paso del tiempo ha reconocido que cambiaría una parte importante de la manera en la que gestionó aquellos ingresos. El expiloto mallorquín considera que debería haber invertido mucho antes en vivienda y, al explicar su estrategia actual, dejó una frase especialmente gráfica: “Con 2 millones de euros puedes cogerte 10 apartamentos”.
Lorenzo desarrolló esta idea durante su participación en el pódcast BLV, donde admitió que uno de sus mayores arrepentimientos financieros fue no haber destinado más dinero al ladrillo desde el inicio de su carrera. Su razonamiento parte de algo muy sencillo y pasa por transformar un capital acumulado en activos capaces de generar ingresos recurrentes cada mes.
Diez pisos para generar 10.000 euros al mes
El expiloto puso un ejemplo concreto. Si cada apartamento costara alrededor de 200.000 euros y pudiera alquilarse por una media de 1.000 euros mensuales, diez viviendas generarían unos 10.000 euros brutos al mes. Su planteamiento es que ese dinero deja de estar simplemente parado y comienza a producir una renta de forma continuada.
Lorenzo fue todavía más lejos y habló del apalancamiento financiero. Según explicó, tampoco sería imprescindible pagar íntegramente cada inmueble. En su ejemplo, alguien podría aportar 40.000 euros sobre un piso de 200.000 y financiar el resto, utilizando posteriormente el alquiler para cubrir una parte de la deuda. Es una estrategia que multiplica la exposición inmobiliaria, aunque también incrementa los riesgos financieros.
El arrepentimiento de no haber empezado antes
El antiguo campeón mundial reconoce ahora que habría actuado de otra forma desde que empezó a ganar cantidades importantes siendo muy joven. “Me arrepiento de no haber invertido todo mi dinero en ladrillo”, explicó, convencido de que la propiedad inmobiliaria le habría permitido construir antes una fuente estable de ingresos al margen de su carrera deportiva.
Su planteamiento no significa, sin embargo, que comprar diez apartamentos garantice automáticamente esa rentabilidad. Hay que descontar impuestos, mantenimiento, periodos sin inquilino, financiación y otros gastos. Pero la reflexión de Lorenzo revela cómo ha cambiado su relación con el dinero después de retirarse: ya no piensa únicamente en cuánto capital tiene, sino en qué activos pueden generar ingresos constantes durante años.
