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La falta de títulos universitarios no impide acceder a algunos de los empleos mejor remunerados del mercado español. Javier del Rey, experto en empleo, señala que ciertos oficios técnicos han ganado valor por la escasez de profesionales, la demanda constante y la dificultad de automatizar tareas que requieren presencia física, diagnóstico y responsabilidad sobre instalaciones.

Entre ellos destaca el electricista profesional, al que define como el “rey de los oficios técnicos”. Según sus estimaciones, puede superar los 2.500 euros mensuales, especialmente cuando acumula experiencia, trabaja por cuenta propia o se especializa en instalaciones complejas. No necesita una carrera universitaria, pero sí formación técnica, acreditaciones y conocimientos actualizados de seguridad.

Electricistas, climatización y placas solares

El técnico en climatización aparece también entre los perfiles más atractivos. Su salario puede situarse entre 2.000 y 2.600 euros al mes, dependiendo de la experiencia y del tipo de empresa. La instalación y el mantenimiento de sistemas de aire acondicionado, calefacción y control térmico garantizan trabajo todo el año y aumentan en épocas de temperaturas extremas.

Los instaladores de placas solares ocupan otra posición destacada, con ingresos que pueden oscilar entre 2.200 y 2.800 euros. El crecimiento de las energías renovables, las ayudas a la rehabilitación y la búsqueda de eficiencia energética han disparado la demanda. Son trabajos que exigen preparación práctica, pero ofrecen una vía profesional rápida y con buenas perspectivas.

Oficios difíciles de sustituir por inteligencia artificial

La principal ventaja de estos empleos es que no dependen únicamente de tareas digitales. Una avería eléctrica, una instalación solar o un sistema de climatización requieren desplazamiento, evaluación del entorno y trabajo manual especializado. La inteligencia artificial puede ayudar en el diagnóstico o la planificación, pero no sustituye fácilmente la ejecución sobre el terreno.

La realidad es que no basta con realizar un curso breve para garantizar un sueldo de 2.500 euros desde el primer día. Las cifras dependen de la región, la experiencia, los turnos, la especialización y la capacidad para captar clientes. Sin embargo, estos oficios ofrecen una alternativa sólida a quienes no quieren estudiar una carrera universitaria. Con formación profesional, certificaciones homologadas y práctica, un electricista puede alcanzar ingresos superiores al salario medio y construir una trayectoria estable en uno de los sectores con mayor necesidad de trabajadores cualificados.