Javier, propietario de ocho pisos: “A mi hijo de tres años le pongo a barrer y luego le doy un euro”

Javier Medina lleva a su hijo de tres años a su empresa, le propone barrer y después le entrega un euro. Así explicó en el programa laSexta Xplica una de las formas con las que intenta transmitirle su idea sobre el dinero. El empresario, que se presentó como propietario de ocho pisos, quiere que el niño relacione desde pequeño una tarea con la recompensa que recibe por hacerla.

“A mi hijo de tres años le pongo a barrer y luego le doy un euro”, resume su planteamiento. La escena traslada una conversación sobre patrimonio y esfuerzo a un gesto cotidiano. Para el pequeño, barrer tiene una consecuencia inmediata y comprensible: al terminar dispone de una moneda. Para su padre, ese intercambio sirve para introducir una enseñanza que quiere incorporar a su educación desde los primeros años.

Un euro para empezar a hablar del dinero

En este sentido, Medina contó que su hijo utiliza después la moneda en una máquina de bolas para conseguir un juguete. La recompensa se convierte así en algo tangible, vinculado a una elección que el niño puede hacer. Su explicación parte de una experiencia cercana a esa edad: realizar una actividad, recibir dinero y decidir en qué gastarlo, en lugar de abordar directamente conceptos económicos más complejos.

Hucha Finanfox
Hucha Finanfox

De esta manera, la escoba y el euro son los elementos con los que el propietario representa su visión del esfuerzo. En su relato, lo importante es establecer una relación entre hacer algo y obtener una recompensa. La tarea tiene un principio y un final, mientras que la moneda permite visualizar el resultado. Es el ejemplo concreto que escogió para explicar cómo lleva sus convicciones económicas al ámbito familiar.

Prefiere transmitir hábitos antes que prometer una herencia

Su discurso también incluye una posición sobre el patrimonio que dejará a sus hijos. Durante el programa aseguró que prefiere disfrutar de su dinero y enseñarles en vida a trabajar e invertir. Vinculó esa idea con la compra de viviendas para alquilarlas, una actividad que presentó como vía para obtener ingresos. Son sus preferencias sobre el futuro familiar, expresadas durante un debate televisivo sobre vivienda y herencias.

Así pues, la anécdota permite entender qué quiere enseñar Medina cuando entrega esa moneda. Aspira a que su hijo reconozca el esfuerzo que hay detrás del dinero antes de acostumbrarse a recibirlo. La primera lección, según su ejemplo, empieza con una escoba y una recompensa pequeña, en una situación que convierte una idea económica en una experiencia compartida entre padre e hijo.