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Muchas salas de estar no son tan pequeñas como parecen. A veces el problema no está en los metros, sino en cómo se ocupan. Los interioristas señalan un error muy habitual: elegir un mueble de televisión demasiado grande, pesado o profundo. Durante años se ha tratado esta pieza como el centro absoluto de la sala, pero en muchos hogares acaba haciendo que todo el espacio parezca más estrecho, más cargado y menos cómodo.

Y es que el mueble de la televisión suele colocarse en una pared principal, justo delante del sofá. Si es muy voluminoso, oscuro o llega casi de pared a pared, absorbe mucha presencia visual. Aunque tenga capacidad de almacenaje, también puede convertir la sala de estar en una estancia más rígida, con menos aire y con sensación de pasillo.

El mueble pesa más de lo que parece

La realidad es que muchos muebles de televisión se compran pensando en guardar cosas, no en aligerar el espacio. Cajones, módulos altos, vitrinas laterales, estanterías cerradas y acabados oscuros pueden funcionar en casas grandes, pero en pisos pequeños reducen mucho la sensación de amplitud.

Mueble de TV Tamiko

De este modo, la televisión deja de ser un elemento integrado y se convierte en un bloque visual demasiado dominante. Además, si el mueble es muy profundo, roba centímetros útiles de paso y obliga a acercar el sofá, lo que empeora todavía más la distribución. También influye la altura. Los muebles demasiado altos cargan la pared y hacen que el techo parezca más bajo. En cambio, las piezas bajas, ligeras y suspendidas suelen dar una imagen mucho más limpia.

La tendencia es aligerar la pared

Los interioristas recomiendan apostar por muebles más bajos, estrechos y sencillos. En algunos casos, incluso proponen colgar la televisión en la pared y usar solo una balda ligera o un módulo pequeño para ocultar cables y guardar lo imprescindible. El objetivo no es eliminar toda la funcionalidad, sino evitar que el mueble se coma la sala. Colores claros, líneas rectas, patas finas o diseños suspendidos ayudan a que el suelo se vea más libre y la estancia parezca más grande.

Así pues, si una sala de estar parece pequeña, conviene mirar antes al mueble de la televisión. Puede estar ocupando demasiado espacio físico y visual. Cambiarlo por una opción más ligera puede hacer que la casa gane amplitud sin tirar tabiques ni hacer una gran reforma.