Cambiar de coche puede traer ventajas más allá de estrenar vehículo, pero muchos contribuyentes están dejando escapar una de las más importantes, con una importante afectación en el bolsillo. Y es que la Agencia Tributaria ha confirmado que miles de personas no están aplicando correctamente una deducción fiscal vinculada a la compra de vehículos eléctricos.
La realidad es que no se trata de un beneficio menor. Existe una deducción que permite reducir el IRPF de forma significativa, pero pasa desapercibida en muchos borradores de la Renta. Y ahí es donde está el problema.
La deducción del 15% que muchos no aplican
De este modo, quienes hayan comprado un coche eléctrico nuevo en 2025 pueden deducirse el 15% del valor de adquisición. Este mismo porcentaje también se aplica a la instalación de puntos de recarga en el domicilio.
Y es que esta medida busca incentivar la transición hacia una movilidad más sostenible. Sin embargo, no siempre aparece automáticamente en el borrador, lo que obliga al contribuyente a revisarlo y aplicarlo manualmente si cumple los requisitos.
Requisitos clave para acceder al beneficio
La realidad es que no basta con comprar un coche. Es necesario que se trate de un vehículo eléctrico nuevo y que la adquisición o instalación del punto de carga se haya realizado dentro del ejercicio fiscal correspondiente, en este caso 2025.
Además, el contribuyente debe asegurarse de que toda la documentación está correctamente registrada. Facturas, justificantes de pago y datos del vehículo son fundamentales para poder aplicar la deducción sin problemas. Y es que, dependiendo del precio del vehículo, el ahorro puede alcanzar cifras relevantes. No aplicarlo supone perder una oportunidad clara de reducir la factura fiscal.
La clave está en la falta de información y en la confianza excesiva en el borrador. Muchos contribuyentes asumen que Hacienda incluye automáticamente todas las deducciones, pero no siempre es así. Así pues, revisar la declaración se convierte en un paso imprescindible. Porque en este caso, no hacerlo puede significar pagar más impuestos de los necesarios. Y en un contexto donde cada euro cuenta, esa diferencia es más importante de lo que parece.
