La ayuda a la crianza se ha consolidado como uno de los pilares del sistema fiscal español, y la Agencia Tributaria ha lanzado un mensaje para las familias, porque la mayoría de las madres con hijos pequeños tienen derecho a una deducción de 1.200 euros anuales. Conocida como la deducción por maternidad, esta medida busca aliviar la carga económica de los hogares durante los primeros tres años de vida del menor.

Hacienda confirma que pueden aplicarla todas las madres trabajadoras, ya sea por cuenta ajena o autónomas, que realicen una actividad por la que estén dadas de alta en la Seguridad Social o mutualidad. Esta protección se extiende desde el momento del nacimiento hasta que el niño cumple los tres años, convirtiéndose en un ingreso importante para sufragar gastos relacionados con el cuidado del hijo o hija.

Pago único de 1.200 euros o 100 euros al mes

La beneficiaria puede elegir recibir los 1.200 euros de golpe al presentar la Declaración de la Renta, lo que suele generar devoluciones muy abultadas, o solicitar el pago anticipado. En esta segunda modalidad, la Agencia Tributaria ingresa 100 euros mensuales directamente en la cuenta bancaria de la madre, proporcionando un goteo de liquidez constante.

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Las madres que se encuentren en ERTE parcial, aquellas con contratos a tiempo parcial o incluso las madres adoptantes están incluidas en el grupo de beneficiarias. Es, en esencia, una de las deducciones más transversales y con menos letra pequeña del actual modelo del IRPF.

Los casos en los que Hacienda deniega la ayuda

A pesar de su amplio espectro, existen límites claros que pueden dejar fuera a algunas familias. El requisito indispensable es la actividad laboral activa y la cotización efectiva; por tanto, aquellas madres que no trabajen ni estén dadas de alta en la Seguridad Social no podrán acceder a esta deducción. Asimismo, el derecho se extingue de forma automática el mes en que el hijo cumple los tres años. Otro error común es pensar que el padre puede solicitarla por defecto; salvo en casos muy específicos, la titularidad de este derecho recae prioritariamente en la mujer trabajadora.

Así pues, la deducción por maternidad de 1.200 euros es una herramienta de justicia fiscal confirmada por Hacienda para premiar el esfuerzo de las madres trabajadoras. Al ser compatible con otras ayudas familiares, como el complemento de ayuda a la infancia o las deducciones por familia numerosa, puede suponer un ahorro total de miles de euros al año.