Hacienda ha confirmado que el plazo para beneficiarse de las deducciones fiscales por mejorar la eficiencia energética de la vivienda sigue abierto, situando a la aerotermia como la gran protagonista. No se trata de una subvención directa que llega a la cuenta corriente, sino de una deducción que puede suponer un ahorro de miles de euros.

El mecanismo diseñado por la Agencia Tributaria permite deducir hasta un 40% o incluso un 60% del coste de la instalación, dependiendo del grado de mejora energética alcanzado. Para acceder a la deducción máxima, la obra debe reducir el consumo de energía primaria no renovable en un 30% o mejorar la calificación energética de la vivienda a las letras "A" o "B". La aerotermia, al ser una tecnología que extrae hasta el 77% de la energía del aire exterior, cumple sobradamente con estos requisitos.

El certificado energético es la clave

Para que Hacienda valide la deducción, el contribuyente debe cumplir con un requisito técnico innegociable como disponer de un certificado de eficiencia energética expedido antes de la obra y otro después de la misma. Estos documentos son la prueba legal que demuestra la mejora del inmueble. Sin este doble certificado, la deducción será rechazada de oficio. Los expertos advierten que muchos propietarios olvidan este paso previo a la instalación de las máquinas de aerotermia, perdiendo la oportunidad de recuperar hasta 7.500 euros.

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La vigencia de estas deducciones se ha extendido hasta el 31 de diciembre de 2026, lo que otorga un margen de maniobra crucial para planificar la reforma este año. Instalar aerotermia no solo reduce la factura eléctrica mensual hasta en un 70% gracias a su alta eficiencia, sino que revaloriza el inmueble de forma inmediata.

Una inversión inteligente frente a la incertidumbre del gas

Hacienda busca, mediante este incentivo, acelerar la descarbonización del parque de viviendas en España. Al combinar la aerotermia con paneles solares, el propietario puede alcanzar la autonomía energética casi total, eliminando la dependencia de las redes de gas. La deducción fiscal actúa aquí como un acelerador del retorno de la inversión, haciendo que sistemas que antes tardaban diez años en amortizarse, ahora lo hagan en apenas cinco o seis.

Así pues, la confirmación de estas ventajas fiscales por parte de Hacienda es una llamada a la acción para los propietarios que aún dudan. El ahorro no está solo en el consumo diario, sino en la generosa reducción de impuestos que ofrece el Estado por hacer los deberes ambientales. Si tienes pensado reformar tu sistema de calefacción este invierno, asegúrate de contratar a profesionales que gestionen la certificación energética necesaria.