Miles de contribuyentes podrían estar perdiendo un importante ahorro fiscal sin saberlo. La Agencia Tributaria mantiene activa una deducción en el IRPF que permite recuperar hasta 9.000 euros, pero sigue siendo una de las más desconocidas. Está vinculada a las reformas en viviendas, aunque no sirve cualquier obra.

Y es que esta ventaja fiscal está diseñada para fomentar la eficiencia energética en los hogares. Solo quienes hayan realizado mejoras concretas que reduzcan el consumo energético pueden beneficiarse, lo que limita su alcance pero aumenta su impacto económico.

Qué reformas permiten acceder a la deducción

No todas las obras cuentan. Para poder aplicar esta deducción, las reformas deben mejorar de forma clara la eficiencia energética de la vivienda o del edificio. Entre las actuaciones válidas destacan el cambio de ventanas por otras más aislantes, la mejora del aislamiento térmico o la instalación de sistemas de energías renovables.

Renta
Renta

También se incluyen la sustitución de equipos de climatización por otros más eficientes o la rehabilitación energética integral del edificio. La clave está en que estas actuaciones tengan un impacto real en el consumo energético. Además, es imprescindible cumplir uno de estos requisitos como reducir al menos un 30% el consumo de energía primaria no renovable o mejorar la calificación energética del inmueble hasta alcanzar una etiqueta A o B.

Cómo se llega a los 9.000 euros de ahorro

El importe máximo no es casual. La deducción permite aplicar un 60% sobre una base máxima acumulada de 15.000 euros en varios ejercicios fiscales. Esto significa que el ahorro total puede alcanzar los 9.000 euros. La realidad es que muchos contribuyentes desconocen que pueden aplicar esta deducción incluso si las obras se han realizado en varios años, siempre que cumplan los requisitos establecidos.

Eso sí, es fundamental conservar toda la documentación: facturas, certificados energéticos antes y después de la reforma y justificantes de pago. Sin estos documentos, Hacienda puede rechazar la deducción. Así pues, revisar las reformas realizadas en los últimos años puede marcar la diferencia en la declaración de la renta. Una oportunidad real de ahorro que sigue pasando desapercibida para la mayoría.