Ferran Torres sobre sus padres: “Se divorciaron, fue un shock, no supe afrontarlo, me daba vergüenza contarlo”

Ferran Torres ha hablado abiertamente de uno de los episodios que más le marcaron durante su adolescencia: la separación de sus padres. El futbolista reconoce que vivió aquel momento como un auténtico golpe emocional y que durante un tiempo no supo gestionar lo que estaba ocurriendo en casa. “Se divorciaron, fue un shock, no supe afrontarlo, me daba vergüenza contarlo”, explicó al recordar una etapa especialmente complicada.

Para Ferran, el problema no fue únicamente aceptar que su familia cambiaba, sino encontrar una manera de expresar cómo se sentía. Mientras avanzaba en su formación como futbolista y empezaba a enfrentarse a mayores exigencias deportivas, llevaba por dentro una situación que prefería mantener en silencio. Hablar de ello con otras personas le resultaba difícil porque sentía vergüenza y no sabía cómo explicar lo que estaba viviendo.

Ferran intentó esconder durante demasiado tiempo lo que sentía

El delantero ha reconocido que entonces no tenía las herramientas emocionales que posee actualmente. En lugar de compartir sus preocupaciones, tendía a guardárselas. El divorcio de sus padres llegó en una edad en la que todavía estaba construyendo su personalidad y la sensación de que debía afrontar el problema solo terminó haciéndolo todavía más difícil.

Ferran Torres   instagram (14)
Ferran Torres instagram (14)

Con los años, Ferran ha aprendido a mirar aquella experiencia desde otra perspectiva. Entiende que una separación forma parte de la realidad de muchas familias y que no había ningún motivo para sentir vergüenza. Sin embargo, cuando eres adolescente, la forma de interpretar determinados acontecimientos puede ser completamente diferente y cualquier cambio importante parece mucho más difícil de asumir.

Aprender a hablar de los problemas también formó parte de su crecimiento

El fútbol tampoco hizo desaparecer aquellas emociones. Ferran estaba construyendo una carrera que acabaría llevándolo a la élite, pero fuera del terreno de juego seguía siendo un joven intentando comprender una situación familiar nueva. Precisamente por eso ahora destaca la importancia de poder hablar cuando algo afecta emocionalmente. Su experiencia demuestra que alcanzar el máximo nivel deportivo no evita atravesar momentos personales complicados. Detrás del futbolista sometido cada semana a la presión de marcar goles y rendir aparecen problemas similares a los que puede vivir cualquier adolescente.

Ferran ha terminado convirtiendo aquel recuerdo en una reflexión sobre su propio crecimiento. Durante años creyó que contar lo que estaba viviendo era algo que debía esconder. Hoy puede explicarlo abiertamente y reconocer que el divorcio de sus padres fue un shock para el que no estaba preparado. Una etapa difícil que también terminó ayudándole a entender mejor sus emociones y a afrontar de otra manera los problemas fuera del fútbol.