Los expertos en climatización piden que en verano nunca cuelgues la ropa dentro de casa

Tender la ropa dentro de casa en verano puede hacer que una vivienda se sienta más calurosa aunque el termómetro apenas cambie. El motivo está en la humedad. Cada camiseta, sábana o toalla recién salida de la lavadora libera agua al ambiente mientras se seca. En una habitación cerrada, ese vapor se acumula y eleva la humedad relativa, justo cuando el cuerpo necesita evaporar el sudor para enfriarse.

Por eso aparece esa sensación pegajosa que solemos llamar bochorno. Cuanto más húmedo está el aire, más difícil resulta que el sudor se evapore con rapidez y menor es la capacidad para perder calor. El problema se nota por la noche, cuando se tiende en dormitorios o salas cerradas y el aire permanece inmóvil durante horas.

Tender dentro puede aumentar mucho la humedad

Los especialistas en calidad del aire interior recomiendan controlar la humedad de las viviendas y mantenerla, cuando sea posible, por debajo del 60%. Secar ropa mojada en interiores introduce directamente una cantidad importante de agua en el ambiente. Si además las ventanas permanecen cerradas porque funciona el aire acondicionado, esa humedad tiene más dificultades para escapar y puede quedarse concentrada.

tender ropa
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No solo cambia el confort térmico. Mantener durante muchas horas una humedad elevada favorece la condensación sobre ventanas, paredes frías y rincones con poca ventilación. Cuando esta situación se repite, también aumenta el riesgo de humedad persistente y aparición de moho. Por eso tender habitualmente en una habitación cerrada puede terminar siendo un problema que va más allá de sentir calor.

La mejor alternativa cuando no hay terraza

Siempre que sea posible, la ropa debería secarse en un balcón, terraza o espacio exterior protegido. Si no existe esa opción, conviene utilizar una habitación bien ventilada, colocar el tendedero cerca de una ventana abierta y mantener la puerta cerrada para impedir que la humedad se reparta por toda la vivienda. Un segundo centrifugado también puede retirar agua antes de tender.

Otra posibilidad es utilizar un deshumidificador cerca del tendedero o la función de deshumidificación del aire acondicionado, si el fabricante la incluye. El objetivo no consiste en enfriar más la casa, sino en evitar que la humedad se dispare. En verano, bajar varios grados el termostato mientras hay ropa húmeda puede gastar más energía sin solucionar la sensación de bochorno. El gesto más sencillo es sacar el agua de la vivienda antes de que termine convertida en vapor: centrifugar bien, ventilar y evitar llenar las habitaciones de ropa mojada durante las horas más calurosas.