La transformación urbana de Barcelona apunta a un cambio radical en uno de sus ejes principales. Según distintos expertos en movilidad, urbanismo y sostenibilidad, la avenida Diagonal podría convertirse en las próximas décadas en un espacio completamente verde, sin coches privados ni asfalto tal y como se conoce hoy. El objetivo es claro: priorizar la salud, el transporte público y la calidad de vida.

Y es que las proyecciones plantean una Diagonal dominada por el transporte limpio y los espacios peatonales. La conexión total del tranvía, con la unión definitiva del Trambaix y el Trambesòs, que permitirá cruzar la ciudad de punta a punta de forma silenciosa y sin emisiones. A su vez, el espacio para coches privados se reducirá al mínimo, dando paso a carriles bici de gran longitud y aceras más amplias.

Un eje verde y sin tráfico privado

La realidad es que la Diagonal del futuro estará concebida como un gran corredor ambiental. Siguiendo el modelo de las superillas, se prevé la plantación de miles de árboles, la creación de zonas de descanso y la incorporación de sistemas de drenaje sostenible para combatir el calor urbano.

tramvia diagonal carlos baglietto
tramvia diagonal carlos baglietto

De este modo, el asfalto tradicional desaparecerá en gran parte del trazado. El espacio central estará ocupado por el tranvía, bicicletas y transporte público de alta capacidad, mientras que la circulación privada quedará prácticamente eliminada. Si hay vehículos, serán compartidos, autónomos y eléctricos, pensados para un uso puntual y eficiente.

Infraestructura invisible y ciudad saludable

Y es que gran parte del cambio no se verá en superficie. Bajo tierra, la ciudad contará con una red de transporte mucho más desarrollada, con la L9 completamente operativa y nuevas conexiones de Ferrocarrils de la Generalitat que permitirán absorber gran parte de la movilidad. La realidad es que también se plantea una logística subterránea para el transporte de mercancías, eliminando furgonetas de reparto en la superficie. Además, cualquier vehículo que circule por el centro deberá ser de cero emisiones, ya sea eléctrico o de hidrógeno.

De este modo, la Diagonal no solo será un eje de movilidad, sino también un referente en salud urbana. Así pues, el entorno del futuro campus del Hospital Clínic reforzará esta transformación, consolidando la avenida como un espacio más limpio, silencioso y centrado en las personas.