Nuestra mente es extraordinariamente compleja: no solo procesa información, también organiza, interpreta y prioriza detalles para ayudarnos a sobrevivir. Sin embargo, ese mismo mecanismo que históricamente protegió al ser humano puede hoy convertirse en una trampa mental: está diseñada para detectar errores, amenazas y peligros más que aciertos y oportunidades. Esta es una de las principales ideas que comparte el profesor y conferenciante Emilio Duró al explicar por qué tendemos a centrarnos en lo negativo y cómo podemos reprogramar nuestra mente para vivir con más plenitud y menos sesgo por el error.

Duró señala que nuestra mente es como un buscador: cuando vemos un texto, lo primero que captamos es la falta de ortografía; si nos aparece un grano, fijamos nuestra atención en él antes que en el resto de la cara. Esto ocurre porque, a nivel biológico, el cerebro prioriza la detección de fallos como estrategia de supervivencia, no para promover bienestar o felicidad. Ese enfoque puede ser útil en situaciones de peligro, pero en la vida moderna puede llevarnos a obsesionarnos con fallos menores, restando importancia a nuestros logros y cualidades.

@aprendemosjuntosbbva

¿Podemos reprogramar nuestra mente para ver lo positivo? El empresario y profesor Emilio Duró explica cómo podemos empezar a darle más importancia a lo bueno por encima de lo malo. #EmilioDuro #Psicologia #SaludMental #Bienestar #Aprendemosjuntos

♬ sonido original - Aprendemos juntos

La complejidad de la mente humana y sus sesgos

La mente humana combina funciones cognitivas con respuestas emocionales profundas. Nuestras decisiones, pensamientos y acciones muchas veces están condicionadas por emociones que actúan antes que la razón. Como indica Duró, “todo empieza y termina con una emoción”: antes de justificar un sentimiento con argumentos, sentimos y luego buscamos razones para explicar ese sentimiento. Esta relación entre emoción y pensamiento contribuye a que nos quedemos pegados a los errores o a las preocupaciones sin avanzar.

Adicionalmente, el sesgo de negatividad —la tendencia a recordar y ponderar más las cosas malas— está profundamente enraizado en nuestra evolución. En el pasado, detectar rápidamente un riesgo podía salvar vidas; hoy, identificar una crítica menor puede hacer que ignores diez elogios que recibes diariamente. Esta predisposición puede conducir a estados de ánimo pesimistas, menor autoestima o ansiedad, afectando la percepción que tenemos de nosotros mismos y de nuestra realidad.

Cómo reprogramar la mente para ver más allá del error

Reprogramar la mente no significa negar la realidad o ignorar las fallas, sino ajustar el enfoque para que lo positivo tenga peso equivalente al negativo. Duró propone hábitos sencillos pero potentes:

Centrarse cada día en lo que sí funciona, celebrando incluso pequeños logros y aspectos valiosos de la vida.

Practicar gratitud consciente: recordar por la mañana las cosas buenas —salud, familia, experiencias significativas— antes que los defectos.

Expandir la mirada emocional, recuperando prácticas como cantar, reír o disfrutar momentos con otros, que fortalecen el estado de ánimo y contrarrestan la mentalidad de error.

Hacer preguntas profundas, como “¿por qué nací?”, “¿qué sentido tiene esto?”, para conectar la mente con propósitos más amplios que las fallas del día a día.

cerebro humano redes
Cerebro humano redes

Estos ejercicios ayudan a construir nuevas asociaciones mentales: en lugar de interpretar cada tropiezo como una sentencia, vemos en cada error una posibilidad de aprendizaje y crecimiento. Esta reprogramación consciente de la mente no ocurre de la noche a la mañana, pero con práctica constante puede transformarnos profundamente, haciendo que nuestra mente sea no solo un mecanismo de alerta, sino una herramienta para apreciar, aprender y avanzar con propósito.

En definitiva, como afirma Duró, dejar de enfocarse únicamente en lo negativo no es un capricho psicológico, sino una práctica que puede mejorar nuestra calidad de vida y nuestro bienestar emocional, alineando nuestros pensamientos con lo que realmente importa.