Los economistas confirman la pensión mínima con lo que los nacidos entre 1960 y 1970 podrán vivir dignamente

Los economistas sitúan alrededor de 1.500 euros mensuales la referencia que permitiría a muchos nacidos entre 1960 y 1970 afrontar una jubilación digna, siempre que lleguen sin hipoteca, alquiler elevado ni deudas importantes. No es una pensión mínima aprobada por la Seguridad Social, sino una estimación doméstica para cubrir alimentación, suministros, transporte, salud, ocio moderado e imprevistos sin depender continuamente de familiares.

La cifra cambia según la ciudad, la composición del hogar y el estado de la vivienda. Una persona sola con la casa pagada puede organizarse con menos dinero en una localidad barata, mientras que quien vive de alquiler en Madrid, Barcelona o una zona turística necesitará bastante más. Por eso, los expertos recomiendan calcular primero los gastos propios y no copiar una cantidad universal.

La pensión mínima legal queda por debajo

En 2026, la pensión contributiva mínima de jubilación para una persona de 65 años sin cónyuge es de 936,20 euros mensuales en catorce pagas. Con cónyuge a cargo asciende a 1.256,60 euros, mientras que con cónyuge no dependiente queda en 888,70 euros. Estas cuantías están condicionadas por límites de ingresos y pueden completarse únicamente cuando se cumplen los requisitos.

Un jubilado residente en el extranjero. Foto Simon Hurry Unsplash
Un jubilado residente en el extranjero. Foto Simon Hurry Unsplash

La diferencia frente a los 1.500 euros muestra que el mínimo legal garantiza protección, pero no necesariamente el nivel de vida considerado cómodo. Con 936 euros, cualquier alquiler puede absorber una parte enorme del ingreso. Incluso con la vivienda pagada permanecen el IBI, la comunidad, los seguros, las reparaciones, la electricidad, la alimentación y unos gastos sanitarios que suelen crecer con la edad.

Los nacidos entre 1960 y 1970 deben revisar sus cotizaciones

Para quienes pertenecen a esta generación, la cantidad final dependerá de las bases cotizadas y de los años acumulados. Desde 2027, jubilarse a los 65 exigirá al menos 38 años y seis meses cotizados; quien no alcance ese periodo deberá esperar, con carácter general, hasta los 67. Además, obtener el 100% de la base reguladora requerirá una carrera suficiente.

El objetivo razonable es comparar la pensión estimada con un presupuesto mensual real. Si la previsión queda por debajo de 1.500 euros, todavía pueden valorarse ahorro, retrasar la jubilación, eliminar deudas o ajustar vivienda y gastos. La cifra no constituye una promesa pública ni garantiza bienestar para todos, pero sirve como referencia práctica: con la casa pagada, salud estable y consumo controlado, 1.500 euros permiten mantener autonomía; sin esas condiciones, pueden resultar insuficientes. También conviene reservar un colchón específico para dependencia, reformas y cuidados futuros.