Un caso reciente vuelve a poner el foco en los límites de las bajas laborales y en qué casos un despido puede considerarse procedente o improcedente. Un trabajador fue despedido por su empresa después de que esta descubriera que estaba realizando trabajos para otra compañía mientras se encontraba de baja por ansiedad. Sin embargo, el resultado judicial ha sido muy diferente al que esperaba la empresa.
El empleado estaba en situación de incapacidad temporal por motivos psicológicos, concretamente por ansiedad. Al detectar que realizaba una actividad laboral paralela, la empresa decidió aplicar un despido disciplinario, al considerar que existía una incompatibilidad clara con su situación médica y que no se podía tolerar.
El juez concluye que no hubo fraude por parte del trabajador
A pesar de lo que pueda parecer, el tribunal no dio la razón a la empresa. La clave del caso está en como se valoró la actividad que realizaba el trabajador durante su baja. El juez entendió que no se había demostrado que ese trabajo perjudicara su recuperación ni que fuera incompatible con el motivo de la baja. En situaciones relacionadas con ansiedad o problemas psicológicos, los tribunales analizan si la actividad realizada empeora la salud o contradice el diagnóstico médico.

Además, la empresa no pudo acreditar que el trabajador estuviera desempeñando una actividad a jornada completa ni que existiera una conducta fraudulenta. Es decir, no se probó que estuviera engañando al sistema o simulando la baja.
Despido improcedente e indemnización
Con estos elementos, el tribunal declaró el despido como improcedente. Esto implica que la empresa tenía dos opciones que eran la de readmitir al trabajador o la de indemnizarlo. Finalmente, la compañía optó por la indemnización, que ascendió a unos 15.000 euros.
Este tipo de resoluciones deja claro que no cualquier actividad durante una baja médica implica automáticamente un despido procedente. Cada caso debe analizarse en función de si existe realmente una incompatibilidad con la recuperación del trabajador o un intento de fraude. Por eso, los expertos en derecho laboral insisten en que la clave no es solo trabajar durante la baja, sino si esa actividad afecta o no al proceso de recuperación, un matiz que puede cambiar por completo el resultado de un caso como este.