El uso de los medios informáticos de la empresa sigue siendo una de las principales causas de conflictos en el trabajo, y la Justicia ha vuelto a pronunciarse sobre el tema. El Tribunal Supremo ha confirmado que puede ser procedente el despido de un trabajador que utiliza el ordenador corporativo para buscar empleo, enviar currículums o gestionar asuntos personales relacionados con su salida de la empresa, siempre que se cumplan determinados requisitos fundamentales.
El alto tribunal parte de la base de que el correo electrónico y el acceso a internet facilitados por la empresa son herramientas de trabajo, no de uso libre. Su utilización para fines ajenos a la actividad laboral, especialmente durante la jornada, puede constituir una infracción grave si vulnera las normas internas y afecta a la relación entre empresa y trabajador.
La clave está en la política interna y en que el trabajador la conozca
La sentencia deja claro que no cualquier uso personal justifica un despido automático. Para que el despido sea considerado procedente, la empresa debe contar con una política interna que regule el uso del ordenador y de los sistemas informáticos. Además, es imprescindible que el trabajador conozca esa normativa, ya sea porque la ha firmado, porque figura en el manual interno o por el motivo que sea.

En el caso concreto, quedó acreditado que el empleado utilizó el ordenador de la empresa para buscar ofertas de trabajo y enviar candidaturas, pese a saber que ese uso estaba prohibido. El Supremo considera relevante que no se tratara de un uso irrelevante, sino de una conducta reiterada y que no corresponde con su trabajo.
Por qué buscar empleo puede justificar un despido disciplinario
El tribunal explica que este comportamiento no solo supone un uso indebido de una herramienta empresarial, sino que puede implicar una pérdida de productividad durante la jornada laboral. Acceder a portales externos, descargar archivos o utilizar el correo corporativo con fines privados puede comprometer datos y recursos de la empresa. Además, el Supremo introduce la buena fe contractual. Buscar activamente otro empleo utilizando medios de la empresa y en horario laboral puede interpretarse como un acto de deslealtad, ya que el trabajador destina tiempo y recursos que no le pertenecen a preparar su salida.
Así pues, el fallo del Supremo envía un mensaje sobre el hecho de usar el ordenador de la empresa para buscar trabajo puede tener consecuencias graves, y en determinados casos, el despido disciplinario no solo es legal, sino plenamente procedente.