Viajar a China ya no consiste solo en preparar la maleta y revisar el pasaporte. La verdadera clave está en el teléfono móvil. Las autoridades y expertos en viajes internacionales recomiendan descargar y configurar al menos dos aplicaciones antes de salir del país como lo son Alipay y WeChat. Sin ellas, pagar o moverse con normalidad puede convertirse en una experiencia frustrante y casi imposible.

China es una sociedad prácticamente sin efectivo. Restaurantes, taxis, supermercados e incluso pequeños comercios funcionan mediante códigos QR. Las tarjetas físicas internacionales no siempre son aceptadas y el dinero en metálico es cada vez menos habitual. Por eso, tener operativas estas aplicaciones desde el primer minuto es fundamental para poder subsistir sin grandes apuros.

El problema de las descargas una vez aterrizas

Uno de los principales inconvenientes aparece al llegar. En dispositivos Android, la Google Play Store no funciona dentro de China porque los servicios de Google están bloqueados. Esto impide descargar aplicaciones una vez en el país. En iPhone, aunque la App Store sí está disponible, algunas apps pueden no mostrarse por restricciones geográficas.

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Además, tanto Alipay como WeChat exigen un proceso de verificación de identidad. Es necesario registrar el pasaporte y vincular una tarjeta bancaria internacional, generalmente Visa o Mastercard. Hacer este trámite en casa, con buena conexión y sin prisas, evita errores que pueden bloquear temporalmente la cuenta. No se trata solo de instalar la aplicación, sino de comprobar que el método de pago funciona correctamente antes de viajar. Una verificación fallida en destino puede dejar al viajero sin posibilidad de pagar servicios básicos.

Internet y el “Gran Cortafuegos”

Otro aspecto decisivo es la conectividad. En China están bloqueados numerosos servicios occidentales como Google, Gmail, WhatsApp o Instagram. Para acceder a ellos es necesario utilizar una VPN, pero las páginas de descarga de muchas VPN también están restringidas dentro del país. Por eso, los expertos insisten en instalar y probar la VPN antes de embarcar. Una vez en territorio chino, puede resultar imposible descargarla si no se ha hecho previamente.

Así pues, preparar el móvil antes de viajar a China no es una exageración tecnológica, sino una medida práctica. En un país donde el pago digital y las aplicaciones forman parte esencial del día a día, la planificación previa marca la diferencia entre un viaje fluido y una estancia llena de obstáculos innecesarios.