En un momento en el que la arquitectura sostenible gana cada vez más protagonismo, un modelo de vivienda desarrollado en Estados Unidos lleva décadas demostrando que es posible vivir con un consumo energético mínimo. Se trata de las llamadas Earthships, casas diseñadas para funcionar de forma prácticamente autosuficiente utilizando materiales reciclados y aprovechando al máximo los recursos naturales.
Estas viviendas fueron ideadas por el arquitecto estadounidense Michael Reynolds, que comenzó a desarrollar este concepto en la década de 1970. Su proyecto más conocido se encuentra en Taos, en el estado de Nuevo México, donde se han construido numerosas viviendas siguiendo este modelo. Lo que hace especialmente llamativas a estas casas es que gran parte de su estructura se levanta con materiales de desecho como neumáticos usados, latas o botellas de vidrio.
Casas construidas con materiales reciclados
El elemento más característico de estas viviendas son sus muros exteriores. En lugar de utilizar ladrillos o bloques convencionales, se emplean neumáticos rellenos de tierra compactada, que se apilan para crear paredes extremadamente gruesas. En muchos casos, estos muros pueden alcanzar cerca de un metro de grosor.

Este diseño genera lo que los arquitectos llaman gran masa térmica, es decir, una estructura capaz de almacenar calor durante el día y liberarlo lentamente durante la noche. Gracias a este efecto, la vivienda mantiene una temperatura interior muy estable a lo largo del año. Además de los neumáticos, también se utilizan latas de aluminio y botellas de vidrio como parte de la estructura de algunos muros interiores, lo que reduce el uso de materiales convencionales y da una segunda vida a residuos que de otro modo acabarían en vertederos.
Viviendas que mantienen una temperatura estable todo el año
Otro de los elementos clave de las Earthships es su diseño orientado al sol. La fachada principal suele incluir un gran invernadero acristalado, que permite captar el calor solar durante el día. Este calor se almacena en las paredes de gran masa térmica y se distribuye lentamente por el interior de la vivienda. Gracias a esta combinación de diseño solar pasivo y masa térmica, muchas de estas casas consiguen mantener temperaturas cercanas a los 20 grados durante todo el año, incluso cuando en el exterior hay nieve o temperaturas extremas propias del desierto.
Además, estas viviendas suelen funcionar con energía solar y sistemas pasivos de climatización, lo que reduce al mínimo la necesidad de calefacción o aire acondicionado. Así pues, el modelo de las Earthships se ha convertido en uno de los ejemplos más conocidos de arquitectura autosuficiente. Aunque no es un sistema extendido a gran escala, todavía.