Ferran Torres cambió este verano la comodidad de Barcelona por la elegancia de París. Una decisión muy controvertida, debido a sus polémicas declaraciones antes de irse, que le costaron recibir muchas críticas, y que provocaron que fuera señalado como un ‘traidor’ por parte de la afición del Barça. No gustó ni su nuevo destino, el Paris Saint-Germain, ni la manera en la cual decidió irse, asegurando que en ningún momento se le había valorado como merecía verdaderamente.
Polémicas al margen, el de Foios también declaró que siempre guardará un gran recuerdo de la ciudad condal, no solamente por los títulos conseguidos, sino también por la vida que tenía. Y es que estaba profundamente enamorado de Gavà, la ciudad en la que estuvo residiendo prácticamente desde el primer día en el que aterrizó en el Spotify Camp Nou, en enero del año 2022, que fue cuando Joan Laporta cerró su fichaje.

Acostumbrado a estar siempre en el foco mediático y en el centro de las críticas, fue el refugio que permitió al valenciano encontrar tiempo para relajarse y para conectar con él mismo. La tranquilidad y serenidad que le ofrecía la ciudad, además de sus múltiples rutas para caminar o para visitar lugares y restaurantes, fueron el sustento que mantuvo con fuerzas al delantero de 26 años, incluso en los momentos más delicados de su trayectoria profesional.
Tenía buen clima, estaba cerca de la playa, y las vistas al mar enamoraron a Ferran desde el primer momento. Gavà siempre permanecerá en la memoria de Torres, y es una de las ciudades más emblemáticas de la costa catalana, al poder presumir de ser una de las más antiguas. Porque quizás mucha gente desconoce que tiene más de 6.000 años de historia, además de tener lujos arquitectónicos como un castillo medieval, e imponente, construido en el siglo X.
Las antiguas minas de cobre convirtieron a Gavà en un punto estratégico y muy importante, y su castillo también tuvo un papel clave en su época, gracias a la vigilancia que permitía tener. Y no solamente era el refugio de Ferran, también lo fue, lo es y lo seguirá siendo para muchos jugadores de la plantilla del Barça.