Vender una vivienda y comprar otra parece, para muchas personas, una operación sencilla desde el punto de vista fiscal. Existe una idea bastante extendida de que si el dinero obtenido se reinvierte en otra casa, automáticamente se evita pagar impuestos por la ganancia. Pero la realidad es que Hacienda pone condiciones muy concretas y no cumplir una de ellas puede cambiar por completo el resultado de la declaración.
Eso es exactamente lo que explica un abogado especializado en fiscalidad a partir de un caso que se ha vuelto muy comentado, ya que una declaración que inicialmente salía a pagar unos 150 euros terminó superando los 8.000 euros después de revisar la operación de venta de una vivienda.
El error fue asumir que podían aplicar la reinversión en vivienda habitual
La pareja había vendido una vivienda con la idea de acogerse a la exención por reinversión en vivienda habitual. El planteamiento parecía correcto: vender una casa, comprar otra y evitar tributar por la ganancia patrimonial obtenida. Pero apareció un detalle que cambió completamente el escenario.
@tu_blog_fiscal Liada que cuesta 8.000€. Que no te pase.
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Aunque habían vivido en ese inmueble, las fechas reales de residencia no permitían que Hacienda lo considerara vivienda habitual a efectos fiscales. Con carácter general, la normativa exige haber residido en ella durante al menos tres años de manera efectiva y continuada, salvo determinadas excepciones justificadas. Al no cumplirse ese requisito temporal, desapareció la posibilidad de aplicar la exención.
De pagar 150 euros a superar los 8.000 por la ganancia patrimonial
Ahí llegó el cambio radical en la declaración. La Renta inicialmente estaba calculada para pagar aproximadamente 150 euros porque daban por hecho que la ganancia por la venta quedaría exenta.
Sin embargo, al perder el tratamiento de vivienda habitual, toda la ganancia patrimonial pasó a tributar dentro del IRPF. El resultado fue que la liquidación final superó los 8.000 euros. Casos como este son los que llevan a abogados y asesores fiscales a insistir siempre en la misma idea, ya que vender una vivienda y reinvertir no garantiza automáticamente la exención.
Antes de cerrar una operación conviene revisar fechas reales de residencia, empadronamiento, documentación y si realmente se cumplen todos los requisitos exigidos por Hacienda. Porque muchas veces el error no está en la venta ni en comprar otra casa. El error aparece cuando se da por hecho algo que fiscalmente todavía no estaba reconocido.