El fiscal anticorrupción Fernando Bermejo ha probado infructuosamente de obtener pruebas contra el expresidente Jordi Pujol y el resto de los acusados en una nueva sesión del juicio, este miércoles. El representante del ministerio público ha aprovechado el interrogatorio del testigo Javier Suqué Mateu, para resucitar el denominado caso Casinos, que afectó a su padre, Arturo Suqué Puig, amigo del expresidente Pujol. Este asunto se centró en una querella sobre presunta financiación ilegal de Convergència (CDC), que finalmente fue archivada por falta de pruebas. El martes, el fiscal también presionó sin demasiado éxito al fundador de Coalición Canaria, Julio Bonis, para intentar implicarlo en presuntos negocios irregulares de los Pujol en México.