Muere Constanza, la emperatriz catalana del Sacro Imperio Romano Germánico

Tal día como hoy del año 1222, hace 804 años, en Catania (entonces Reino de Sicilia), moría Constanza de Aragón —hija del conde-rey Alfonso I de Barcelona y II de Aragón y de la princesa Sancha de Castilla, y hermana pequeña del conde-rey Pedro I de Barcelona y II de Aragón—, que había sido reina de Sicilia y emperatriz del Sacro Imperio Romano Germánico —entidad política resultante de una de las tres fracciones del imperio de Carlomagno (843)—. Constanza se había convertido en emperatriz por su matrimonio con el rey-emperador Federico I de Sicilia y II del Sacro Imperio Romano Germánico (1209), llamado Stupor Mundi por sus extraordinarias cualidades intelectuales.

Constanza no solo sería la catalana más poderosa de su época, sino que también pondría los cimientos de la alianza entre las casas de Hohenstaufen-Hauteville (de su esposo) y de Barcelona, que posteriormente se traduciría en la gravitación de Sicilia hacia la órbita política de la Corona catalanoaragonesa. El rey Federico, al morir (1250), sería sucedido en el trono consecutivamente por su nieto Conrado (1250-1254) y por su bisnieto Conradino (1254-1258). Pero a la muerte de este último, y cuando la estirpe parecía agotada, la nobleza siciliana coronaría a un hijo ilegítimo del Stupor Mundi, Manfredo I (1258).

Manfredo tendría que combatir contra las presiones del pontificado, que, desde la muerte de Conradino (1258), pretendían entregar el reino a los Anjou (una rama menor de la familia real francesa). Finalmente, Manfredo sería asesinado (1266), pero su hija Constanza, nieta del Stupor Mundi pero sin ninguna relación genética con aquella Constanza catalana de principios del siglo, ya estaba casada con el infante Pedro, futuro Pedro II de Barcelona. En 1282, sesenta años después de la muerte de la emperatriz Constanza, los almogávares catalanes conquistarían Sicilia y restaurarían la legitimidad al trono de Palermo en la figura de los reyes Constanza y Pedro.