Tal día como hoy del año 1783, hace 243 años, se produjo la primera erupción del volcán Laki, situado al sur de Islandia. Se calcula que produjo unos 14 kilómetros cúbicos de lava basáltica y unos 0,91 kilómetros cúbicos de materiales sólidos. Para hacerse una idea de lo que esto representa, se puede decir que equivaldría a cubrir la totalidad de la extensión actual de la ciudad de Barcelona hasta el punto más elevado del templo de la Sagrada Família. Se calcula, también, que las fuentes de lava alcanzaron alturas máximas de 1.400 metros (tres veces la altura del Tibidabo) y que las columnas de gases se elevaron hasta la estratosfera a 15 kilómetros de la corteza terrestre.
Aquellas columnas crearon una nube tóxica gigantesca —formada por ocho millones de toneladas de fluoruro de hidrógeno y ciento veinte millones de toneladas de dióxido de azufre— que, rápidamente, se desplazó hacia el sur. Al día siguiente de la erupción, el 9 de junio de 1783, la nube tóxica del Laki había cubierto Islandia y buena parte de las islas británicas. Y diez días después de la primera erupción, el 18 de junio de 1783, había alcanzado las costas del Mediterráneo noroccidental. Saltando los Alpes y los Pirineos, se había extendido formando un arco que abarcaba desde Génova hasta Barcelona. Aquella nube tóxica estuvo situada, con mayor o menor presencia, sobre Europa occidental durante todo el verano de 1783.
La nube tóxica del Laki alteró radicalmente el régimen de lluvias en su radio de acción. Pero los efectos que provocó no desaparecieron a medida que se disipaba. Más allá del verano de 1783, durante los seis años posteriores (1783-1789) las rigurosas sequías y los intensísimos aguaceros se convirtieron en fenómenos habituales del nuevo paisaje europeo, hasta el punto que provocaron la ruina del aparato agrario y una crisis económica colosal. La erupción del Laki, considerada el desastre medioambiental más importante de la historia moderna de Europa, se saldaría con docenas de miles de muertos, que no fueron tocados por la lava, pero sí que fueron víctimas del hambre.