La alianza austracista le reconoce a Catalunya el derecho a decidir

Tal día como hoy del año 1705, hace 221 años, en Génova (entonces república independiente de Génova) y en el contexto de la guerra de Sucesión hispánica (1701-1714/15), que ya se libraba en los campos de batalla europeos, los representantes del clandestino, pero mayoritario, partido austracista catalán (formado por las clases mercantiles y gremiales urbanas y el campesinado productor de cultivos industriales —como, por ejemplo, la uva para fabricar aguardiente—) firmaban un pacto con los representantes del gobierno inglés y acordaban que Catalunya combatiría en la guerra de Sucesión. Los negociadores plenipotenciarios fueron: por el lado catalán, Ramon Peguera y Domènec Perera, y por el bando inglés, Mitford Crowe.

En Génova se pactaron una serie de acuerdos. El primero: que el partido austracista catalán tomaría el poder y expulsaría el aparato de gobernación borbónico de Catalunya. El segundo: que el Principat de Catalunya levantaría un ejército de 6.000 hombres para facilitar el desembarco aliado angloneerlandés. Y el tercero: que el nuevo poder de Catalunya destituiría a Felipe V como hombre principal y nombraría, en su lugar, a Carlos de Habsburgo. A cambio, Inglaterra —en nombre propio y de todas las potencias de la alianza austracista (Países Bajos, Portugal, Saboya, Austria-Hungría)— le reconocía a Catalunya la categoría de sujeto político; es decir, su capacidad para decidir cómo se articularía nacionalmente.