Albiol, el candidato del PP para taponar a Vox

La elección de Xavier García Albiol como candidato del Partido Popular por la circunscripción de Barcelona tiene, fundamentalmente, dos objetivos: taponar el crecimiento de Vox en Catalunya y situar al frente de la lista a un candidato con mayor popularidad en unos comicios en los que los cabezas de cartel son importantes, como el ministro Jordi Hereu (PSC), Gabriel Rufián (Esquerra y Podemos), Míriam Nogueras (Junts per Catalunya) y Ada Colau (Comuns). Como contrapartida, el movimiento de Albiol, que lo ha aceptado con disciplina y sin perseguirlo, no le aporta nada en su aspiración de revalidar sus excepcionales resultados municipales en Badalona, donde obtuvo 18 de 27 ediles en las elecciones de 2023 y donde pretende repetir la mayoría absoluta el próximo mes de mayo.

El movimiento de Feijóo se ha fraguado a raíz de la necesidad de colocar al frente de las listas a políticos con cartel porque, aunque las encuestas dan una sólida mayoría a la derecha tras el 29N, esta se sostiene en un resultado excelente de Vox de entre 60 y 70 escaños. En Catalunya, según los sondeos, Vox prácticamente empata con el Partido Popular, cuando en 2023 los populares triplicaron los resultados la formación de Santiago Abascal por un contundente 6 a 2 escaños. Ahora, las dos formaciones se mueven en un porcentaje similar del 13 % y sobre los seis parlamentarios en Catalunya. Un crecimiento que se sustenta en arañar una parte significativa de los votantes de Sílvia Orriols, que no se presenta a las elecciones españolas. El objetivo de la dirección del PP es aprovechar que Vox presenta un candidato con un perfil menos conocido —Juanjo Aizcorbe, que ya lideró la lista en 2023— e intentar construir un puente de captación de votos que puedan transitar de Vox hacia el PP con un candidato como Albiol.

El movimiento de Feijóo se ha fraguado al hilo de la necesidad de colocar al frente de las listas a políticos con cartel porque, aunque las encuestas le dan una sólida mayoría a la derecha tras el 29N, esta se sostiene en un resultado excelente de Vox

De ahí que Feijóo le haya encargado que lidere y sea el ponente de la futura ley antiokupación de España, que fija entre sus objetivos tolerancia cero y que los okupas sean desalojados en 48 horas. Una proposición de ley, por cierto, que Junts ya presentó en la legislatura recién acabada y que ha permanecido permanentemente bloqueada. Albiol se presenta así como la apuesta española para reforzar que la seguridad es una prioridad, igual que la lucha contra las ocupaciones, en línea con lo que ha defendido el alcalde de Badalona y que le ha granjeado un perfil político muy específico. De hecho, Albiol aparece en sus redes sociales con un perfil hiperactivo y en una batalla permanente por la seguridad a pie de calle, encarándose directamente con ocupaciones ilegales y la denuncia de la multirreincidencia, algo que le ha granjeado algún problema con colectivos de derechos humanos.

La apuesta de Albiol, aunque lógica, también tiene riesgos, sobre todo para el candidato. Esa etapa en la política catalana y española ya la jugó y lo despistó de su principal objetivo, que siempre ha sido Badalona. Si hubiera querido jugarla, opciones tuvo para aspirar, incluso, a liderar el PP catalán en algún momento después de las elecciones españolas de 2023. Ahora estará en un foco en el que, a diferencia de su ciudad, en la que las siglas de su formación se diluyen, el Partido Popular será la marca. Puede darse el caso de que los resultados del PP catalán no sean los que se esperan con un movimiento así y, en cambio, su candidatura pierda transversalidad en Badalona, ciudad en la que pretende seguir concentrando su prioridad política, sea cual sea el resultado del próximo 29 de noviembre, tanto del PP catalán como del PP español.